balada para un loco

Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste? Salís de tu casa, por Arenales. Lo de siempre: en la calle y en vos. . . Cuando, de repente, de atrás de un árbol, me aparezco yo. Mezcla rara de penúltimo linyera y de primer polizonte en el viaje a Venus: medio melón en la cabeza, las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies, y una banderita de taxi libre levantada en cada mano. ¡Te reís!… Pero sólo vos me ves: porque los maniquíes me guiñan; los semáforos me dan tres luces celestes, y las naranjas del frutero de la esquina me tiran azahares. ¡Vení!, que así, medio bailando y medio volando, me saco el melón para saludarte, te regalo una banderita, y te digo…

(Cantado)

Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao…
No ves que va la luna rodando por Callao;
que un corso de astronautas y niños, con un vals,
me baila alrededor… ¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá!

Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao…
Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;
y a vos te vi tan triste… ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!…
el loco berretín que tengo para vos:

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Cuando anochezca en tu porteña soledad,
por la ribera de tu sábana vendré
con un poema y un trombón
a desvelarte el corazón.

¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!
Como un acróbata demente saltaré,
sobre el abismo de tu escote hasta sentir
que enloquecí tu corazón de libertad…
¡Ya vas a ver!

(Recitado)

Salgamos a volar, querida mía;
subite a mi ilusión super-sport,
y vamos a correr por las cornisas
¡con una golondrina en el motor!

De Vieytes nos aplauden: “¡Viva! ¡Viva!”,
los locos que inventaron el Amor;
y un ángel y un soldado y una niña
nos dan un valsecito bailador.

Nos sale a saludar la gente linda…
Y loco, pero tuyo, ¡qué sé yo!:
provoco campanarios con la risa,
y al fin, te miro, y canto a media voz:

(Cantado)

Quereme así, piantao, piantao, piantao…
Trepate a esta ternura de locos que hay en mí,
ponete esta peluca de alondras, ¡y volá!
¡Volá conmigo ya! ¡Vení, volá, vení!

Quereme así, piantao, piantao, piantao…
Abrite los amores que vamos a intentar
la mágica locura total de revivir…
¡Vení, volá, vení! ¡Trai-lai-la-larará!

(Gritado)

¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!
Loca ella y loco yo…
¡Locos! ¡Locos! ¡Locos!
¡Loca ella y loco yo


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Especial Pessoa Parte 2

¡hola!

siguiendo con las lecturas Pessoanas que recomendábame Leo Le Gris desde su estancia de veraneo en tierras antárticas, allende la cordillera denominada “las montañas de la locura”, no pude dejar de leer a este alterego del gran poeta portugués y debo confesar que me ha gustado muchísimo ese Objetivismo Absoluto del que hace gala el gran Alberto Caeiro y que mejor descripción de su manera de pensar que la que realiza el ortónimo sobre su colega (neo pagano), leamos:

En fin, ¿cuál puede ser el valor de Caeiro, su mensaje, como suele decirse? No resulta difícil de determinar. A un mundo sumergido en diversos géneros de subjetivismos viene a traer el Objetivismo Absoluto, más absoluto que el que los objetivistas paganos tuvieron jamás. Viene a restituir la Naturaleza Absoluta a un mundo ultracivilizado. A un mundo sumergido en humanitarismos, en problemas de trabajadores, en sociedades éticas, en movimientos sociales, trae un desprecio absoluto por el destino y por la vida del hombre, lo cual, si bien puede considerarse un exceso, es, al fin y al cabo, natural en un mundo como éste, y un correctivo magnífico. Wordsworth opuso el hombre natural al hombre artificial; el «hombre natural» es, para Caeiro, tan artificial como cualquier otra cosa, excepto la Naturaleza.

Fernando Pessoa

V
Bastante metafísica hay en no pensar en nada.
¿Qué pienso yo del mundo?
¡Yo qué sé lo que pienso del mundo!
Me pondría a pensarlo si enfermara.

¿Qué idea tengo de las cosas?
¿Qué opinión es la mía sobre causas y efectos?
¿Qué he meditado sobre Dios y el alma
y sobre la creación del Mundo?
No sé. Pensarlo es para mí cerrar los ojos
y no pensar. Es correr las cortinas
de mi ventana (que no tiene cortinas).

¿El misterio de las cosas? ¡Qué sé yo qué es el misterio!
El único misterio es que haya quien piense en el misterio.
Quien está al sol y cierra los ojos
al principio no sabe qué es el sol
y piensa muchas cosas llenas de calor.
Mas abre los ojos y ve el sol
y no puede ya pensar en nada
porque la luz del sol vale más que los pensamientos
de todos los filósofos y de todos los poetas.
La luz del sol no sabe lo que hace
Y por eso no yerra y es común y es buena.

¿Metafísica? ¿Qué metafísica tienen esos árboles?
La de ser verdes, la de tener copa y ramas,
y la de dar fruto a su hora, y eso no nos hace pensar
que no sabemos darnos cuenta de ellos.
¿Habrá mejor metafísica que la suya
de no saber para qué viven
ni saber que no lo saben?

«Constitución íntima de las cosas»…
«Sentido íntimo del universo»…
Todo eso es falso, todo eso no quiere decir nada.
Increíble, que se puedan pensar cosas así.
Es como pensar en razones y fines
cuando empieza a rayar la mañana y allá por la arboleda
un vago oro lustroso va perdiendo oscuridad.

Pensar en el sentido íntimo de las cosas
es sobreañadir, es como pensar en la salud
o llevar un vaso al agua de los manantiales.

El único sentido íntimo de las cosas
es el de no tener íntimo sentido alguno.

No creo en Dios porque nunca lo he visto.
Si él quisiera que yo creyese en él
vendría sin duda a hablar conmigo,
y cruzada mi puerta, casa adentro,
me diría: ¡Aquí estoy!

(Esto tal vez suene ridículo al oído
de quien, por no saber qué sea el mirar a las cosas,
no entiende al que habla de ellas
con el modo de hablar que el fijarse en ellas nos enseña.)

Pero si Dios es las flores y los árboles
y los montes y el luar y el sol,
¿por qué llamarle Dios?
Le llamo flores y árboles y sol y luar y montes;
porque si él se hizo, para que yo lo viese,
sol y luar y montes y árboles y flores,
si ante mí aparece como árboles y flores,
y luar y sol y flores
es porque quiere que yo le conozca
como árboles y montes y flores y luar y sol.

Y por eso obedezco
(¿qué más sé yo de Dios que Dios no sepa de sí mismo?).
Le obedezco al vivir tan espontáneamente
como quien abre los ojos y ve,
y le llamo luar y sol y flores y árboles y montes,
y le amo sin pensar en él,
y lo pienso al ver y oír,
y ando con él a todas horas.

maybe

la eterna pero no invencible duda de uno mismo

la pequeña confianza que ningún juez inexorable y severo podrá mermar

la eterna sed non satiata

el delicioso placer del proyecto siempre inconcluso

siempre divagante

etereo soñador rebosante de nada y de ausencias

por menguar siempre gustoso

siempre confuso

aunque no inconcluso

divagante no obtuso

mas bien difuso

profuso

entrado en desuso

que no acepta el abuso

de usted y de ninguno

cada experiencia es una marca indeleble

no una raya que marcamos de más en la pared

como las de cuanto caníbal asesino en serie o preso político existe

es un sí es un no es un no sé y un puede ser

es un tal vez el indicado sea usted

es un voto de confianza y un cheque en blanco firmado al portador

válido por un millón de millones de sueños e ilusiones

es el paso a dar y la estrategia a seguir

aunque sea inconciente automática y no planificada

cuanto no menos efectiva no menos segura ni tampoco inexpugnable

es el fotofinish de una competencia apretada que asombra

es saber que en todo y con todos en todas partes es el “juego a seguro”

y la ventaja o desventaja de saberse dentro de la rueda de la fortuna que se carga siempre hacia el lado adecuado es decir el del otro nunca el de uno que es quien siempre pierde

ya Hank lo dijo bien “el mundo gira sobre un eje podrido”

pero no por eso el atardecer es menos bello

ni las mujeres dejan de sonreír

(aunque existan miles que nunca más podrán hacerlo de nuevo)

y los chicos juegan con los perros que olfatean en el aire

el aroma de una guerra siempre inconclusa

siempre entremedio asustando y desangrando

y que a nadie parece importarle y ellos buscan

como cargarse en el vecino o sacarle partido a cualquier situación

la eterna duda sobre uno mismo es al final una duda sobre la especie

sobre la historia de toda la humanidad y su destino incierto

Pandora abrió la caja de todos los males

y es verdad que alcanzó a retener a Esperanza

pero nosotros le arrebatamos la llave y cerramos la cajita para siempre

y parece que o bien no quisiéramos abrirla nunca más

o nos hemos olvidado que tenemos la llave en nuestras manos

esto último parece lo peor.

especial Pessoa (parte 1)

¡hola a todos!

siguiendo las recomendaciones que Leo me hace desde los avernos (pues no es El Averno ya que infiernos hay muchos y muy variados tipos) con referencia al hecho de encontrar mi propia voz y aprender de los camaleones poéticos, he seguido su consejo y de su bliblioteca (de la que también soy heredero) he desempolvado estos poemas de Fernando Pessoa, ese poeta portugués con pinta de oficinista y contador (como yo que también voy de corbata a laburo) pero que contenía a una multitud de yoes en su interior y de los cuales, en esta primera parte del post les comparto a estas dos (otras) voces de Fernandito: Alvaro de Campos y Ricardo Reis. ya vendrán otras partes y otras prosas pessoanas, porque material es lo que Leo dejó de este poeta que tanto admiraba (el post es un poco largo, sabrán disculpar, pero mi entusiasmo es más largo aún):

De Álvaro de Campos he seleccionado estos cortitos:

“En la prosa más propiamente prosa -la prosa científica o la filosófica-, esa que expresa directamente ideas y tan sólo ideas, no es menester gran disciplina, pues en la misma circunstancia de ser únicamente de ideas hay disciplina suficiente. En la prosa de más amplitud emotiva, aquella que cabe distinguir como oratoria o tiene configuración descriptiva, hay que atender más al ritmo, a la disposición, a la organización de las ideas, puesto que éstas se encuentran allí en menor número y no constituyen el fundamento de la materia. En la prosa abiertamente emotiva -aquella cuyos sentimientos podrían ser expuestos en poesía con igual facilidad- hay que atender más que nunca a la disposición de la materia y al ritmo que acompañe a la exposición. No es un ritmo definido como en el verso, porque la prosa no es verso. Lo que en verdad hace Campos, cuando escribe en verso, es prosa ritmada con pausas mayores marcadas en ciertos puntos con fines rítmicos, y esos puntos de pausa mayor los determina en los finales de verso. Campos es un gran prosador, un prosador con una gran sabiduría de ritmo; pero el ritmo del que posee sabiduría es el ritmo de la prosa”.


Ricardo Reis

LISBON REVISITED (1926)

Nada me ata a nada.
Quiero cincuenta cosas al tiempo.
Con angustia del que tiene hambre de carne anhelo
no sé bien qué:
definidamente lo indefinido…
Duermo inquieto, y vivo en el soñar inquieto
de quien duerme inquieto, a medias soñando.
Me cerraron todas las puertas abstractas y necesarias.
Corrieron cortinas ante todas las hipótesis que podría ver en la calle.
En el callejón que yo encontré no hay el número de puerta que me dieron.
Desperté a la misma vida que me había adormecido.
Hasta mis ejércitos soñados sufrieron derrota.
Hasta mis sueños se sintieron falsos al ser soñados.
Hasta la vida tan sólo deseada me harta -hasta esa vida…
Comprendo a intervalos inconexos;
escribo en los lapsos de cansancio;
y es tedio hasta del tedio lo que me arroja a la playa.
No sé qué destino o futuro compete a mi angustia sin timón;
no sé que islas del Sur imposible me aguardan, náufrago;
o qué palmares de literatura me darán un verso al menos.
No, no sé esto, ni otra cosa, ni cosa alguna…
Y en el fondo de mi espíritu, donde sueño lo que soñé,
En los campos últimos del alma, donde memoro sin causa
(y el pasado es una niebla natural de lágrimas falsas),
en los caminos y atajos de las florestas lejanas
donde supuse mi ser,
huyen desmantelados, últimos restos
de la ilusión final,
mis ejércitos soñados, derrotados sin haber sido,
mis cohortes por existir, despedazadas en Dios.
Otra vez vuelvo a verte,
ciudad de mi infancia pavorosamente perdida…
Ciudad triste y alegre, otra vez sueño aquí…
¿Yo? Pero, ¿soy yo el mismo que aquí viví, y aquí volví,
y aquí volví a volver y volver,
y aquí de nuevo he vuelto a volver?
¿O todos los Yo que aquí estuve o estuvieron somos
una serie de cuentas-entes ensartadas en un hilo-memoria,
una serie de sueños de mí por alguien que está fuera de mí?
Otra vez vuelvo a verte
con el corazón más lejano, el alma menos mía.
Otra vez vuelvo a verte -Lisboa y Tajo y todo-
transeúnte inútil de ti y de mí,
extranjero aquí como en todas partes,
tan casual en la vida como en el alma,
fantasma errante por salones de recuerdos
con ruidos de ratas y de maderas que crujen
en el castillo maldito de tener que vivir…
Otra vez vuelvo a verte
sombra que pasa a través de sombras y brilla
un momento a una luz fúnebre desconocida
y entra en la noche cual estela de barco al perderse
en el agua que dejamos de oír…
Otra vez vuelvo a verte,
mas, ¡ay, a mí no vuelvo a verme!
Se rompió el espejo mágico en el que volvía a verme idéntico,
Y en cada fragmento fatídico veo sólo un pedazo de mí,
¡un pedazo de ti y de mí!…

[NUNCA, POR MÁS QUE VIAJE, POR MÁS QUE CONOZCA]
Nunca, por más que viaje, por más que conozca,
al salir de un lugar, al llegar a un lugar, conocido o desconocido,
pierdo, al partir, al llegar, y en la línea móvil que los une,
la sensación de escalofrío, el miedo a lo nuevo, la náusea
-esa náusea que es el sentimiento cuando sabe que el cuerpo tiene el alma.
Treinta días de viaje, tres días de viaje, tres horas de viaje
-siempre la opresión se infiltra en el fondo de mi corazón.

[EMPIEZO A CONOCERME. NO EXISTO]
Empiezo a conocerme. No existo.
Soy el intervalo entre lo que deseo ser y los demás me hicieron,
o la mitad de ese intervalo, porque además hay vida…
Soy esto, en fin…
Apaga la luz, cierra la puerta y deja de hacer ruido de zapatillas en el pasillo.
Quede sólo yo en el cuarto con el gran sosiego de mí mismo.
Es un universo barato.

[Si yo muriera joven]
Si yo muriera joven,
sin poder publicar libro alguno,
sin ver la cara que tienen mis versos en letra impresa,
pido que, si se quisiesen molestar por mi causa,
no se molesten.
Si así ocurrió, así es verdad.

Aunque mis versos nunca sean impresos
tendrán su propia belleza, si fueran bellos.
Pero no pueden ser bellos y quedar por imprimir,
porque las raíces pueden estar bajo la tierra
pero las flores florecen al aire libre y a la vista.
Tiene que ser así por fuerza. Nada puede impedirlo.

Si yo muriera muy joven, oigan esto:
nunca fui sino una criatura que jugaba.
Fui gentil como el sol y el agua,
de una religión universal que sólo los hombres no conocen.
Fui feliz porque no pedí ninguna cosa,
ni procuré hallar nada,
ni hallé que hubiese más explicación
que la de que la palabra explicación no tiene ningún sentido.

No deseé sino estar al sol o a la lluvia,
al sol cuando había sol
y a la lluvia cuando estaba lloviendo
(y nunca la otra cosa).
Sentir calor y frío y viento,
y no ir más lejos.

Una vez amé, pensé que me amarían,
pero no fui amado.
Pero no fui amado por la única gran razón:
porque no tenía que ser.
Me consolé volviendo al sol y a la lluvia,
y sentándome otra vez en la puerta de casa.
Los campos, al fin, no son tan verdes para los que son amados
como para los que no lo son.
Sentir es estar distraído.

De Ricardo Reis, estos poemas muy buenos tambien:

“Hay frases repentinas, profundas porque vienen lo profundo, que definen a un hombre, o mejor, por las que un hombre se define sin definición. No olvido aquella por la cual, cierta vez, Ricardo Reis quedó definido para mí. Se hablaba de mentir, y dijo Reis: Abomino de la mentira porque es una inexactitud”.

Álvaro de Campos

[NO TENGAS NADA EN LAS MANOS]

No tengas nada en las manos
Ni una memoria en el alma,
Que cuando te pusieren
En las manos el óbolo último
Al abrirte las manos
Nada pueda caer.
¿Qué trono quieren darte
Que Atropo no te quite?
¿Qué laurel que no mustien
Los arbitrios de Minos?
¿Qué horas que no te tornen
Estatura de la sombra
Qué serás cuando fueres
En la noche y al fin del camino?
Coge las flores mas suéltalas
Apenas tú las mires.
Siéntate al sol. Abdica
Y sé rey de ti mismo.

[CUANDO, LIDIA, VENGA NUESTRO OTOÑO]
Cuando, Lidia, venga nuestro otoño,
Con el invierno que hay en él, guardemos
Un pensamiento no para la futura
Primavera, que es de otros,
Ni para el estío, del que somos muertos,
Sino para cuanto, de lo que pasa, queda:
El amarillo que hoy viven las hojas
Y las torna diferentes.

[LIDIA, IGNORAMOS. SOMOS EXTRANJEROS]
Lidia, ignoramos. Somos extranjeros
Dondequiera que estemos.
Lidia, ignoramos. Somo extranjeros
Dondequiera que vivamos. Todo es ajeno;
Ni nuestra lengua habla.
Hagamos de nosotros mismo el retiro
Donde escondernos, tímidos ante el insulto
Del tumulto del mundo.
¿Qué más quiere el amor que no ser de los otros?
Cual un secreto dicho en los misterios,
Sacro sea por nuestro.

[VIVEN EN NOSOTROS INNÚMEROS]
Viven en nosotros innúmeros;
Si pienso o siento, ignoro
Quien es que piensa o siente.
Soy tan sólo el lugar
Donde se siente o piensa.
Tengo más almas que una.
Hay más yos que yo mismo.
No obstante, existo.
Indiferente a todos.
Los hago callar: yo hablo.
Los impulsos cruzados
De cuanto siento o no siento
Disputan en quien soy.
Los ignoro. Nada dictan
A quien me sé: yo escribo.

caligrafia china

caligrafía china

el ideograma es el haikú más perfecto

la palabra imagen que resume y amplía
que condensa y expande

el signo
y el símbolo

la esencia de lo sublime
y lo sagrado

que hay en ti

el primer inédito de Leo Le Gris

¡hola!

bueno, se supone que tengo que ir escribiendo (en la medida que el tiempo libre me lo permita) cosas en este blog. sobretodo ahora que han comenzado a asaltarme algunas bizarras ensoñaciones con alguien que aún no distingo del todo, pero que se hace llamar Leo Le Gris y anda extraviado -o algo así- en el submundo.

es un hecho también que no recuerdo mucho de mi pasado, y tengo algunos datos inconexos sobre otros parajes exóticos, una vida tranquila y algunas caras familiares (lo digo porque esas visiones son cálidas) que podrían llamarse amigos -creo-.

ahora estoy solo en el gran dominio del cacique Bacatá, tengo un trabajo estable que no recuerdo cómo lo obtuve, una vida medianamente activa pues cada vez que puedo salgo a hacer cosas con gente conocida, tengo un par de sitios donde pasar los viernes y un  par de cuentas de correo-e de los que recuerdo las contraseñas, una tarjeta plástica que me provee los billetes suficientes y mucho, mucho que contarles, ahora que además de todo lo anterior tengo un “encargo” de un muerto muy vivo que se manifiesta de varias y muy sutiles formas, para contarme acerca del viaje fantástico que está realizando.

esto lo hago, a pedido de Leo, en su propio blog. le llamo Leo porque así le gusta que lo llame (así lo llamaban en vida sus allegados más queridos). es un amigo extraño, aparece de repente y por un breve instante que dura lo que dura un parpadeo, pero siempre me deja “dateado”, abre puertas de mi inconsciente que nadie más pudo abrir antes, me dicta sus crónicas, y me da algunas recomendaciones de lecturas prohibidas.

hace poco encontré algunos textos que describen muy bien a mi nuevo amigo, están inéditos supongo, porque revisando su blog no he visto nada dellos. algunos están dedicados a alguna chica, otros son una escritura automática que fluye prolija, otros más son una especie de poemas autobiográficos que se acercan mucho al Leo poeta. aunque al resto de su personalidad aún es bastante misteriosa para mi, me alegro de que su blog siga ahí, pues ya tendré tiempo de revisarlo con detalle y podré develar mas de sus cuitas y del porqué -si es que lo hay- de su desquiciado viaje a las landas de Hades, guiado por el Barquero.

por ahora les comparto a mis pocos nuevos lectores este corto no titulado e inédito de Leo Le Gris:

VIII

Cadencias de la conciencia
Devenires del lenguaje
Como valiosas herramientas de búsqueda
Que se adentran en los recodos de la mente
Para tratar de asir las etéreas ideas

Escritura subconsciente
Automática del verbo que reacciona a los impulsos
Del sistema nervioso que se excita
Por la alquimia maravillosa de los sentidos
Con el mundo que está ahí fuera

Sensores que vibran a frecuencias tremendas increíbles
Parajes sensitivos:

Ver Nápoles y morir
el rugir de los claxons me desquicia
El mar no es nada bonito
El olor de la hierba recién podada

Y otras cosas así por el estilo.

P.D. El poema pertenece a algunos textos que aparecen reunidos en un manuscrito llamado la chica del capul y otros automatismos, fechado en 2005.

Caminando al sol

hola!

Clásico noventero de Smash Mouth que venía sonando en mi walkman camino de la laburo en este lunes soleadito en el trasegaba las avenidas de Bacatá en traje y corbata y zapatos brillantes

😛

Walkin’ on the sun

It ain’t no joke I’d like to buy the world a toke
And teach the world to sing in perfect harmony
And teach the world to snuff the fires and the liars
Hey I know it’s just a song but it’s spice for the recipe
This is a love attack I know it went out but it’s back
It’s just like any fad it retracts before impact
And just like fashion it’s a passion for the with it and hip
If you got the goods they’ll come and buy it just to stay in the clique

{Refrain}
So don’t delay act now supplies are running out
Allow if you’re still alive six to eight years to arrive
And if you swallow there may be a tomorrow
But if the offer’s shunned you might as well be walkin’ on the sun

Twenty-five years ago they spoke out and they broke out
Of recession and oppression and together they toked
And they folked out with guitars around a bonfire
Just singin’ and clappin’ man what the hell happened
Then some were spellbound some were hellbound, some they fell down
And some got back up and fought back ‘gainst the melt down
And their kids were hippie chicks all hypocrites
Because fashion is smashin’ the true meaning of it

{Refrain}

It ain’t no joke when a mama’s handkerchief is soaked
With her tears because her baby’s life has been revoked
The bond is broke up so choke up and focus on the close up
Mr. Wizard can’t perform no godlike hocus-pocus
So don’t sit back kick back and watch the world get bushwhacked
News at ten, your neighborhood is under attack
Put away the crack before the crack puts you away
You need to be there when your baby’s old enough to relate

{Refrain}

You might as well be walkin’ on the sun (4X)

hasta el próximo posteo desde el correo-e

un poema de Laura Riding

Las rosas son capullos, belleza,
un pétalo que huye a la aventura.

Las rosas son plenitud de pétalos que crecen,
belleza y poderío inextinguibles.
Las rosas se abren, las anonada tanta vida,
con la muerte temprana ya en sus rostros.
Luego llega el reposo, el declive el fracaso.
Pero jamás nadie dice: “Ha muerto una rosa.”
Sin embargo los hombres mueren: se dice, lo vemos.
Porque el hombre es una larga, tardia aventura;
sus pétalos son propósito,
su plenitud propósito todavía,
su abrirse un renovarse,
su muerte un derramar apretujado
de imprudentes medidas y de millas.

No lloramos la rosa
que huye antes de que la carrera empiece.
Ni compadecemos al hombre, si algo quiso:
pues tuvo la voluntad y la vio cumplida.
La compasión de la verdad: que verdad sea ella misma