Los Cuatro Jinetes del Apocalípsis

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Por: Luisa Futoransky

mi corazón ha pastado hierbas de todo el mundo
mi corazón ha oído el sonido de una mano
en noches en que le fue quitado el habla por la luna roja naranja, azul, blanca
distinguió barcos grandes como cabezas de alfileres
en los confines remotos de los océanos
trepó cuestas y se quitó a tiempo y destiempo las ropas interiores

en la meseta de oruro pensó cuando la meseta de pamir
pero los chinos le dicen ahora que bajar es más difícil que subir
y de volver no hablan

mi corazón bebió el vino de esperanza de todas las supersticiones
mi corazón querría que cuatro personas
que están en la brújula y son vientos
fueran una para que mi mano les acariciara el rostro
un rostro silencioso, curtido, de ocho ojos
que me dieran lo que hoy sólo me brinda la escarcha

mi corazon querría bailar un tango
con estos cuatro jinetes del apocalípsis
porque para bailar el tango
hay que tener confianza.

(de Partir, digo)

Consejos para una persona especial

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Por: Anne Sexton

Ten cuidado con el poder,
porque su avalancha puede enterrarte,
nieve, nieve y nieve, asfixiando tu montaña.

Ten cuidado con el odio,
que puede abrir la boca y hacerte
comer tu propia pierna como un leproso instantáneo.

Ten cuidado con los amigos, cuando los traiciones,
como lo harás,
meterán la cabeza en el inodoro
y soltarán el agua.

Ten cuidado con el intelecto,
porque sabe tanto que no sabe nada
y te deja colgado cabeza abajo
boqueando sabiduría mientras el corazón
se te sale por la boca.

Ten cuidado con los parlamentos, la parte del actor,
el discurso planeado, sabido, masticado,
porque van a delatarte
y te vas a quedar parado ahí como un bebé desnudo,
meándote en tu propia cuna.

Ten cuidado con el amor
(salvo que sea el verdadero,
y cada parte tuya, hasta los dedos de los pies, digan sí),
porque te va a envolver como una momia
y nadie va a oírte gritar
y vas a correr sin fin.

¿El amor? Sea hombre. Sea mujer.
Tiene que ser una ola sobre la que quieras brillar,
a la que quieras entregarle tu cuerpo, entregarle tu risa,
y, cuando la áspera arena te reclame,
entrégale tus lágrimas a la tierra. Amar a otro es algo
como una plegaria y no puede planearse, te dejas caer
en sus brazos porque tu fe deshace tu incredulidad.

Persona especial,
en tu lugar no le prestaría atención
a mis consejos,
un poco hechos con tus palabras
y un poco con las mías.
En colaboración.
No creo ni una palabra de lo que te dije,
excepto algo, que te veo como un árbol joven
con las hojas pegadas y sé que vas a echar raíces
y entonces va a aparecer lo verde de verdad.

Dejá ir. Dejá ir.
Oh persona especial,
hojas posibles,
mientras tanto, a esta máquina de escribir le gustas
y quiere romper vasos
celebrando
por ti,
cuando te arranques la corteza oscura
y vueles
como un globo.

Admonitions to a Special Person

Watch out for power,
for its avalanche can bury you,
snow, snow, snow, smothering your mountain.

Watch out for hate,
it can open its mouth and you’ll fling yourself out
to eat off your leg, an instant leper.

Watch out for friends,
because when you betray them,
as you will,
they will bury their heads in the toilet
and flush themselves away.

Watch out for intellect,
because it knows so much it knows nothing
and leaves you hanging upside down,
mouthing knowledge as your heart
falls out of your mouth.

Watch out for games, the actor’s part,
the speech planned, known, given,
for they will give you away
and you will stand like a naked little boy,
pissing on your own child-bed.

Watch out for love
(unless it is true,
and every part of you says yes including the toes) ,
it will wrap you up like a mummy,
and your scream won’t be heard
and none of your running will end.

Love? Be it man. Be it woman.
It must be a wave you want to glide in on,
give your body to it, give your laugh to it,
give, when the gravelly sand takes you,
your tears to the land. To love another is something
like prayer and can’t be planned, you just fall
into its arms because your belief undoes your disbelief.

Special person,
if I were you I’d pay no attention
to admonitions from me,
made somewhat out of your words
and somewhat out of mine.
A collaboration.
I do not believe a word I have said,
except some, except I think of you like a young tree
with pasted-on leaves and know you’ll root
and the real green thing will come.

Let go. Let go.
Oh special person,
possible leaves,
this typewriter likes you on the way to them,
but wants to break crystal glasses
in celebration,
for you,
when the dark crust is thrown off
and you float all around
like a happened balloon.

He’s a greatest dancer!

A mitad de semana también me dan ganas de bailar, así no sea precisamente un gran bailarín….

(Chorus)
Oh, what, wow
He’s the greatest dancer
Oh, what, wow
That I’ve ever seen

Oh, what, wow
He’s the greatest dancer
Oh, what, wow

One night in a disco on the outskirts of Frisco
I was cruisin’ with my favourite gang
The place was so borin’ filled with out-of-towners tourin’
I knew that it wasn’t my thing

I really wasn’t carin’, but I felt my eyes starin’
At a guy who stuck out in the crowd
He had the kind of body that would shame Adonis
And a face that would make any man proud

Chorus

The champion of dance, his moves would put you in a trance
And he never leaves the disco alone
Arrogance but not conceit, as a man he’s complete
My creme de la creme, please take me home
He wears the finest clothes, the best designers heaven knows
Ooh, from his head down to his toes

Halston, Gucci, Fiorucci
He looks like a still, that man is dressed to kill

Chorus (2x)

La Orquidea del Imperio

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Por: Rita González Hesaynes
“Good fences make good neighbors.”
Robert Frost – “Mending Wall”

En voz alta dijeron “Coronel Turner,
felicitaciones por su nombramiento.
A defender, ahora, nuestros intereses
en el Índico”. Me palmearon la espalda,
me prometieron gloria y me enviaron a los continentes terminales
donde la niebla asfixia con sus grises tentáculos
y los hombres son almorzados por las bestias
y las bestias son devoradas por los hombres.
Las batallas caldearon nuestros huesos
con la misma presteza con que los astillaron
en forma de herramientas y muñecos de plomo
Arriesgué a los mejores padres del imperio,
a los mercenarios más leales, a los peones,
a cambio de un recuerdo digno de los mármoles
Pisamos la emboscada como rinocerontes
Huimos hacia la selva dejando atrás los puentes
“Dinamítenlos”, me escuché gritar a la distancia
“Inhabilitemos sus comunicaciones,
sembremos plutonio en sus jardines,
enviémosles a sus esposas en fascículos”.
Nada quedó sin intentarse. Algunos desaparecieron
bajo la luna nueva. Otros fueron tragados por las aguas
y los juncos perversos. Fui traicionado
por mi segundo al mando y varios capitanes.
Unos y otros fuimos diezmados por la inundación,
debilitados por los mosquitos y las sanguijuelas,
molidos por la fiebre, aturdidos de sol.
Los vivos sólo queríamos enterrar a los muertos
o acaso una avioneta (pero sólo en voz baja),
los más hambrientos experimentaron con sus semejantes
(ese mes se expidieron sendas condecoraciones),
algunos perturbados sonreían y limpiaban sus armas.
Década tras década me han atormentado los zumbidos,
las palabras de aliento, las fotografías que escupía
el correo de escuadrones de madres, prometidas,
novias de ocasión con hijos de ocasión,
viejos amigotes, íntimos amiguitos.
“El zoológico de la guerra brinda un tour incesante
por su serpentario”, murmuro sibilante como un áspid.
Escapamos a lomo de dólares dudosos, de generales ávidos
y los tíos correctos. En un hidroavión abandoné las naves,
en una silla de cuero impoluto anuncié mi retiro,
en una ford sin patente reuní a mis familiares
y desde entonces vivimos con modestia en esta parcelita
en paz con los vecinos que habitan tras las cercas.

De “La Belle Époque”.

los descubrimientos musicales del 2016

Hola!

Debo admitir que me divierto mucho creando listas en Spotify, colaborativas o no. es una buena forma de recordar las bandas que vas descubriendo y que quieres escuchar una vez más con mayor detenimiento, sin olvidar añadir las recomendaciones semanales que el algoritmo hace con base en lo que escuchas.

Esta vez, a manera de prueba les comparto los temas y bandas que descubrí el año pasado, pueden ser bandas antiguas que no conocía o bandas emergentes que despuntan con buen sonido y propuestas interesantes de ser escuchadas.

¿qué tal les suena a ustedes?

 

3×1 Paul Verlaine – Arthur Rimbaud

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Paul Verlaine y Arthur Rimbaud en Bruselas.  10 / 07 / 1873

Hablando de ese fantástico libro que es La Temporada en el Infierno con unos amigos queridos y luego de ver Eclipse, me surgía la pregunta de si la Temporada en el Infierno no fue precisamente el tortuoso romance que vivieron estos dos poetas. Los amigos respondieron con este par de poemas:

Id pues, vagabundos, sin tregua,
Errad, funestos y malditos
A lo largo de los abismos y las playas
Bajo el ojo cerrado de los paraísos.

(…)

Y nosotros, a los que la derrota nos ha hecho sobrevivir,
Los pies magullados, los ojos turbios, la cabeza pesada,
Sangrantes, flojos, deshonrados, cansados,
Vamos, penosamente ahogando un lamento sordo.

Paul Verlaine.

Soneto

Oscuro y fruncido como un clavel violeta
respira, tímidamente oculto bajo el musgo;
el licor del amor todavía lo humedece
y fluye por el leve declive de las nalgas.

Filamentos parecidos a lágrimas de leche
lloran ante el triste soplo que los arrastra
a través de piedritas de abonos arcillosos
hacia el declive que ahora los reclama.

A menudo mi boca se acopla a su ventosa
y allí mi alma, del coito material envidiosa,
cava su lagrimal feroz, su nido de sollozos.

Es la argolla extasiada y la flauta mimosa,
tubo por donde baja el celestial confite,
Canaan femenino de humedades nacientes.

Paul Verlaine – Arthur Rimbaud.

La historia de un duro hijo de puta

Por: Charles Bukowski

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(Foto:Sirg El Oel)

Llegó a la puerta una noche, mojado, flaco, golpeado y
aterrorizado
un gato blanco sin cola y bizco
lo acogí, lo alimenté y él se quedó
su confianza en mí aumentó hasta que un amigo condujo por la calzada
y lo atropelló.
Tomé lo que quedaba de él y lo llevé donde un veterinario que dijo: “no tiene
mucha oportunidad…dele estas píldoras… su espinazo
está aplastado, pero ya había sido aplastado antes y de alguna forma
se alivió, si sobrevive nunca más caminará, mire
estos rayos-x, le dispararon, mire, las balas
aún están ahí, además, tuvo una cola, que alguien
cortó…”

Tomé de nuevo al gato, era un verano caluroso, uno de los
más calientes en décadas,lo puse en el piso
del baño, le di agua y pastillas, no comía, no
tocaba el agua, yo sumergí mi dedo en ella,
humedecí su boca, y le dije: “no me iré
a ningún lado”. Pasé un montón de tiempo en el baño y hablé
con él, suavemente lo acariciaba, él me devolvía la mirada
con esos pálidos ojos azules bizcos, y con el paso de los días,
consiguió hacer su primer movimiento,
arrastrándose para el frente con sus patitas delanteras
(las traseras no funcionaban)
lo hizo hasta la caja de arena
arrastrándose un poco más
fue como la trompeta de una posible victoria
soplando en ese baño y en la ciudad. Yo
me identifiqué con ese gato; la había pasado mal, no tan
mal, pero sí lo suficiente,
una mañana, él se levantó, se puso en pie, cayó de espaldas
y tan sólo me miró
“puedes hacerlo”, le dije.
lo siguió intentando, levantándose, cayendo, hasta que al final
caminó unos pocos pasos, como si estuviera ebrio, las
patas traseras no querían hacerlo, y cayó de nuevo, descansó
y de nuevo se levantó.

Ustedes saben el resto: él está mejor que nunca, bizco
casi mueco, pero su gracia ha regresado, y esa mirada en
sus ojos que nunca se ha ido…
y ahora, que soy entrevistado algunas veces, ellos quieren escuchar
sobre la vida y la literatura, yo me emborracho y sostengo a mi bizco
baleado, atropellado, des-colado gato y digo, “¡miren
miren esto!”
pero no lo entienden, y dicen algo como: “¿ha
dicho que ha sido influenciado por Céline?”
“¡no!”, sostengo al gato “¡es por esto que pasa,
por cosas como ésta!”
sacudo al gato, lo sostengo en
la borracha humeante luz, y él está relajado, él sabe…
que entonces las entrevistas terminan
y aunque me sienta orgulloso algunas veces
luego de ver las fotos en las que estoy yo y está él, siendo
fotografiados juntos.

Él sabe también que es una mierda pero que de alguna manera todo ayuda.

Musa erótica

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En sueños veía una mujer hermosa y rubia
Descendiendo etérea entre brumas violáceas
Sus cabellos brillaban como el sol
Se acercó lo suficiente como para tocarla
Pero fue ella quien me acarició
Lo siguiente que recuerdo son
sus besos suaves sobre mi boca tibia
Sus manos que sutilmente mi cuerpo recorrían
Su perfume a violetas y su cálido fulgor
Estaba yo desnudo y ella sobre mi contorneandose plácida
Sus senos túrgidos acariciaba goloso
Mientras su Rubio cabello sobre mi rostro caía
Convocando la magia con secretos placeres
Escondidos en su sexo solar
Orgasmos infinitos la poseían y yo en éxtasis no podía sino gemir
Al despertar, al medio día me hallaba sólo entre altas hierbas y un primigenio altar de piedra
Ella era la musa etérea encarnada
Haciendo poesía conmigo nada más!

Radiación de fondo

cobe

A Juan José Ceselli

I

Por vía de un golpe de látigo, de una terca voluntad de golpear contra el muro, de contemplar soles candentes en apariencia fríos, de almacenes con golosas irradiaciones, de hombros desnudos entrevistos bajo la penumbra lunar, de grabados con salamandras en el fuego, de testamentos redactados al vapor del mercurio, de remotas luces que, presuntamente, señalan el lugar del Paraíso. Entonces el rumor del viento entre maderas, la lucha del insecto por alcanzar el otro lado de la ventana, el relámpago detenido en el penúltimo grado de su intensidad, la cópula en dirección a los cometas, los confines, los frutos abiertos y dispuestos a ofrecer sus zumos a los sonámbulos.

II

Viene de secretos encuentros en habitaciones secretas, en casas que levitan, abajo bestias que saltan y aúllan y muerden. Viene de luminosos truenos, de apariciones, de corolas, de veloces partículas cada una con su beatitud y su vicio, de sonidos de golpes de vara metálica contra vasos de vidrio que, aunque breves, parecen hechos de materia de eternidad.

III

¿Qué nombre darle a la que ahora levanta su vestido ante el espejo, mientras imagina el paso de veloces caballos, ninguno con jinete? ¿A su ansia de abrazo que hace fulgurar el aire? ¿Al centro magnético de su cuerpo que anhela primero plenitud y luego desmayo?

Carlos Barbarito
Cuba (2016)

Edith Clarke, la primera magister en Ingeniería Eléctrica del MIT

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febrero 10, 1883 – octubre 29, 1959.

no sabría quien era ella hasta cuando mis estudios profesionales estaban ya muy avanzados. mi información al respecto era tremendamente limitada, por no decir nula y el referente más cercano (por no decir el único) era mi profesora de Control (tanto en pre-grado como en maestría), una ingeniera electricista que admiraba (y admiro mucho aún) y que era, como suele decirse en Colombia, demasiado tesa en su materia.

pero intuía que debían haber más mujeres ingenieras brillantes en los comienzos de tan ilustre profesión (brindar energía eléctrica confiable y segura a la humanidad, no podía ser sólo tarea de hombres), así que cuando mi orientador me propuso estudiar los filtros activos de potencia, con lo primero que me topé fue con uno de sus aportes: La Transformada de Clarke.

el apellido no me decía mucho, y no me preocupé en un primer momento por conocer el nombre que lo precedía; eso sí, estudié la dichosa transformada y supe qué hacer con ella, para qué se utilizaba y las ventajas que representaba, los montones de cálculos que evitaba. fue de nuevo mi orientador quien, como de costumbre, al calor de un café (un tintico) en el mall de la U. me reveló su nombre y la fama que la precedía. desde ahí la admiré más.

con el paso de los años, esa bella operación algebraica ha ido apareciendo en un montón de artículos y de aplicaciones de sistemas de potencia, electrónica de potencia, calidad de la energía y energía eólica. entonces y solo entonces decidí publicar un post en homenaje a su genio y dedicación en mi blog.

los meses pasaban y el trabajo se acumulaba y se despachaba con rigor de academia, y la idea pasó a engrosar la papelera de asuntos pendientes de mi cabeza. hasta hoy. así que aquí vamos:

Edith Clarke fue la primera ingeniera electricista y la primera profesora de ingeniería eléctrica de la Universidad de Austin, Texas. proveniente de Maryland, nace en 1883 en el seno de una familia compuesta por nueve hermanos, pero quedó huérfana al cumplir los 12. se graduó a los 16 años sabiendo tocar un poco el piano, hablando un francés básico y conociendo sobre literatura inglesa, historia y latín, no obstante decidió estudiar matemáticas y astronomía. se graduó a los 18 y en 1908 se muda para San Francisco a dar clases particulares de matemáticas y física en la primera escuela de señoritas de esa ciudad.

sin embargo quería ser ingeniera, así que se inscribe en ingeniería civil en la universidad de Wisconsin en 1911, trabajando en el verano como asistente de cálculos en AT&T, pasando luego a dedicación de tiempo completo y dándose a conocer como la gerente de un grupo de “mujeres computadoras” quienes realizaban cálculos para el Departamento de Ingeniería de Transmisión y Protecciones en la Primera Guerra Mundial. durante ese tiempo también estudió radio en Hunter College e ingeniería eléctrica en la Universidad de Columbia.

eventualmente, Edith se matriculó en el programa de Ingeniería Eléctrica del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) y en 1919 se convierte en la primera mujer en obtener el título de Maestría en Ingeniería Eléctrica de dicha institución con una tesis titulada “Comportamiento de una línea de transmisión artificial irregular cuando la frecuencia se incrementa indefinidamente”.

desde 1919 hasta 1945 trabajó para General Electric Company, siendo contratada originalmente bajo el cargo de “Calculadora” (Computer). deja GE por un año (corre ya 1921) para enseñar física en la universidad femenina de Constantinopla en Turquía. En ese mismo año, Edith también presentó una patente para una calculadora gráfica que se utilizaba para resolver los cálculos de líneas de transmisión de energía eléctrica. en 1922 GE la reconoció oficialmente como ingeniera electricista asalariada.

en 1923, publicó su primer artículo titulado “Calculadora para Líneas de Transmisión”, siendo la primera mujer en presentar un artículo en el Instituto Americano de Ingenieros Eléctricos (AIEE, por sus siglas en inglés, ahora IEEE) en 1926.

En 1928, presentó un artículo en la AIEE en donde extendía el método desarrollado por C. L. Fortescue sobre el uso de circuitos equivalentes simétricos (secuencia positiva, negativa y cero) para el análisis de circuitos trifásicos desbalanceados. la anécdota o el rumor histórico cuenta que en realidad presentó este nuevo método (la Transformada de Clarke) porque Fortescue le robó su primer método y lo presentó como suyo. en lugar de enfurecerse y demandarlo, al igual que solía hacer Tesla con sus patentes, cuando otros se los apropiaban, decidió guardar silencio e inventar un método mejorado.

en su artículo, Edith Clarke extendió el método para analizar dos o más fallas simultáneamente y mencionó que el uso de un analizador de red electromecánico que podía ser utilizado eficientemente para resolver esos problemas. en marzo de 1931 la AIEE consideró su artículo sobre el método de componentes simétricas como un avance significativo en la ingeniería de protecciones. como si fuera poco, publicó un libro de texto en dos volúmenes (1943 y 1950) titulado “Análisis de Circuitos en Sistemas de Potencia de CA” que se convirtió rápidamente en uno de los libros más utilizados por los estudiantes de ingeniería y obtuvo otros dos patentes en transmisión de potencia eléctrica y circuitos.

James Brittain escribe acerca de ella: “la carrera de ingeniería de Edith Clarke tuvo como tema central el desarrollo y la difusión de métodos matemáticos que sirvieron para simplificar y reducir el tiempo empleado en cálculos laboriosos para resolver problemas en el diseño y operación de grandes sistemas de energía eléctrica, se convirtió en una autoridad en la manipulación de funciones hiperbólicas, circuitos equivalentes y análisis gráfico”.

Edith fue la primera mujer en presentar un documento ante el Instituto Americano de Ingenieros Eléctricos (AIEE), en 1926. su artículo sobre “Estabilidad en Estado Estacionario en Sistemas de Transmisión” describía una técnica matemática para modelar un sistema de potencia y su comportamiento en las líneas de transmisión cada vez más largas, las que se hacían cada día más comunes, facilitando el análisis a los ingenieros.

entre 1923 y 1945, Edith publicó un total de 18 artículos técnicos. en 1941 uno de sus artículos fue galardonado por la AIEE con el Primer Puesto y fue Artículo del Año pues “fue el primer examen matemático de líneas de transmisión de más de 300 millas de largo, y el primero en usar un analizador de red para obtener datos”.

luego de renunciar a GE, en 1946 acepta ser profesora de ingeniería eléctrica en la Universidad de Maryland, convirtiéndose en la primera mujer profesora de ingeniería del estado de Texas y quizás de todos los Estados Unidos. en 1948 Edith Clarke se convirtió en la primera mujer elegida como “Fellow Member” de la AIEE, hoy IEEE. durante ese tiempo, sirvió también de asesora en el diseño de muchas represas para hidroeléctricas en el Oeste de ese país. al retirarse por segunda vez en 1956, Edith ya era reconocida como una autoridad en el área de sistemas de potencia.

en el 2003, entra póstumamente en el salón de la fama de mujeres de Maryland y en enero de 2015, obtiene un reconocimiento más al ser elegida para el Salón de la Fama de Inventores Nacionales (National Inventors Hall of Fame -NIHF), un grupo selecto de alrededor de 500 ingenieros y científicos cuyos logros tecnológicos cambiaron la historia de los Estados Unidos y del mundo, todos hombres, excepto ella y la física Katherine Blodgett. codeándose con nombres como Edison, Tesla, los ganadores del nobel Irving Langmuir y Charles Brush, quien diseñó la primera turbina eólica, William Coolidge, quien revolucionó la máquina de rayos X, así como Robert Hall y Nick Holonyak, pioneros de la tecnología de LED.

Edith Clarke pasó sus últimos años en su granja familiar en Maryland y falleció en Octubre de 1959 a la edad de 76 años. en una profesión dominada por grandes hombres, ella supo, en una época aún más complicada que la nuestra, hacerse a su lugar de privilegio y obtener un merecido reconocimiento, gracias a su inteligencia, tesón, genialidad y sobretodo humildad.

Algunos enlaces en los que me basé para escribir este post biográfico:

aquí, acá,  acá,  acullá y más allá