3×1 Paul Verlaine – Arthur Rimbaud

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Paul Verlaine y Arthur Rimbaud en Bruselas.  10 / 07 / 1873

Hablando de ese fantástico libro que es La Temporada en el Infierno con unos amigos queridos y luego de ver Eclipse, me surgía la pregunta de si la Temporada en el Infierno no fue precisamente el tortuoso romance que vivieron estos dos poetas. Los amigos respondieron con este par de poemas:

Id pues, vagabundos, sin tregua,
Errad, funestos y malditos
A lo largo de los abismos y las playas
Bajo el ojo cerrado de los paraísos.

(…)

Y nosotros, a los que la derrota nos ha hecho sobrevivir,
Los pies magullados, los ojos turbios, la cabeza pesada,
Sangrantes, flojos, deshonrados, cansados,
Vamos, penosamente ahogando un lamento sordo.

Paul Verlaine.

Soneto

Oscuro y fruncido como un clavel violeta
respira, tímidamente oculto bajo el musgo;
el licor del amor todavía lo humedece
y fluye por el leve declive de las nalgas.

Filamentos parecidos a lágrimas de leche
lloran ante el triste soplo que los arrastra
a través de piedritas de abonos arcillosos
hacia el declive que ahora los reclama.

A menudo mi boca se acopla a su ventosa
y allí mi alma, del coito material envidiosa,
cava su lagrimal feroz, su nido de sollozos.

Es la argolla extasiada y la flauta mimosa,
tubo por donde baja el celestial confite,
Canaan femenino de humedades nacientes.

Paul Verlaine – Arthur Rimbaud.

La historia de un duro hijo de puta

Por: Charles Bukowski

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(Foto:Sirg El Oel)

Llegó a la puerta una noche, mojado, flaco, golpeado y
aterrorizado
un gato blanco sin cola y bizco
lo acogí, lo alimenté y él se quedó
su confianza en mí aumentó hasta que un amigo condujo por la calzada
y lo atropelló.
Tomé lo que quedaba de él y lo llevé donde un veterinario que dijo: “no tiene
mucha oportunidad…dele estas píldoras… su espinazo
está aplastado, pero ya había sido aplastado antes y de alguna forma
se alivió, si sobrevive nunca más caminará, mire
estos rayos-x, le dispararon, mire, las balas
aún están ahí, además, tuvo una cola, que alguien
cortó…”

Tomé de nuevo al gato, era un verano caluroso, uno de los
más calientes en décadas,lo puse en el piso
del baño, le di agua y pastillas, no comía, no
tocaba el agua, yo sumergí mi dedo en ella,
humedecí su boca, y le dije: “no me iré
a ningún lado”. Pasé un montón de tiempo en el baño y hablé
con él, suavemente lo acariciaba, él me devolvía la mirada
con esos pálidos ojos azules bizcos, y con el paso de los días,
consiguió hacer su primer movimiento,
arrastrándose para el frente con sus patitas delanteras
(las traseras no funcionaban)
lo hizo hasta la caja de arena
arrastrándose un poco más
fue como la trompeta de una posible victoria
soplando en ese baño y en la ciudad. Yo
me identifiqué con ese gato; la había pasado mal, no tan
mal, pero sí lo suficiente,
una mañana, él se levantó, se puso en pie, cayó de espaldas
y tan sólo me miró
“puedes hacerlo”, le dije.
lo siguió intentando, levantándose, cayendo, hasta que al final
caminó unos pocos pasos, como si estuviera ebrio, las
patas traseras no querían hacerlo, y cayó de nuevo, descansó
y de nuevo se levantó.

Ustedes saben el resto: él está mejor que nunca, bizco
casi mueco, pero su gracia ha regresado, y esa mirada en
sus ojos que nunca se ha ido…
y ahora, que soy entrevistado algunas veces, ellos quieren escuchar
sobre la vida y la literatura, yo me emborracho y sostengo a mi bizco
baleado, atropellado, des-colado gato y digo, “¡miren
miren esto!”
pero no lo entienden, y dicen algo como: “¿ha
dicho que ha sido influenciado por Céline?”
“¡no!”, sostengo al gato “¡es por esto que pasa,
por cosas como ésta!”
sacudo al gato, lo sostengo en
la borracha humeante luz, y él está relajado, él sabe…
que entonces las entrevistas terminan
y aunque me sienta orgulloso algunas veces
luego de ver las fotos en las que estoy yo y está él, siendo
fotografiados juntos.

Él sabe también que es una mierda pero que de alguna manera todo ayuda.

Musa erótica

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En sueños veía una mujer hermosa y rubia
Descendiendo etérea entre brumas violáceas
Sus cabellos brillaban como el sol
Se acercó lo suficiente como para tocarla
Pero fue ella quien me acarició
Lo siguiente que recuerdo son
sus besos suaves sobre mi boca tibia
Sus manos que sutilmente mi cuerpo recorrían
Su perfume a violetas y su cálido fulgor
Estaba yo desnudo y ella sobre mi contorneandose plácida
Sus senos túrgidos acariciaba goloso
Mientras su Rubio cabello sobre mi rostro caía
Convocando la magia con secretos placeres
Escondidos en su sexo solar
Orgasmos infinitos la poseían y yo en éxtasis no podía sino gemir
Al despertar, al medio día me hallaba sólo entre altas hierbas y un primigenio altar de piedra
Ella era la musa etérea encarnada
Haciendo poesía conmigo nada más!

Radiación de fondo

cobe

A Juan José Ceselli

I

Por vía de un golpe de látigo, de una terca voluntad de golpear contra el muro, de contemplar soles candentes en apariencia fríos, de almacenes con golosas irradiaciones, de hombros desnudos entrevistos bajo la penumbra lunar, de grabados con salamandras en el fuego, de testamentos redactados al vapor del mercurio, de remotas luces que, presuntamente, señalan el lugar del Paraíso. Entonces el rumor del viento entre maderas, la lucha del insecto por alcanzar el otro lado de la ventana, el relámpago detenido en el penúltimo grado de su intensidad, la cópula en dirección a los cometas, los confines, los frutos abiertos y dispuestos a ofrecer sus zumos a los sonámbulos.

II

Viene de secretos encuentros en habitaciones secretas, en casas que levitan, abajo bestias que saltan y aúllan y muerden. Viene de luminosos truenos, de apariciones, de corolas, de veloces partículas cada una con su beatitud y su vicio, de sonidos de golpes de vara metálica contra vasos de vidrio que, aunque breves, parecen hechos de materia de eternidad.

III

¿Qué nombre darle a la que ahora levanta su vestido ante el espejo, mientras imagina el paso de veloces caballos, ninguno con jinete? ¿A su ansia de abrazo que hace fulgurar el aire? ¿Al centro magnético de su cuerpo que anhela primero plenitud y luego desmayo?

Carlos Barbarito
Cuba (2016)

Edith Clarke, la primera magister en Ingeniería Eléctrica del MIT

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febrero 10, 1883 – octubre 29, 1959.

no sabría quien era ella hasta cuando mis estudios profesionales estaban ya muy avanzados. mi información al respecto era tremendamente limitada, por no decir nula y el referente más cercano (por no decir el único) era mi profesora de Control (tanto en pre-grado como en maestría), una ingeniera electricista que admiraba (y admiro mucho aún) y que era, como suele decirse en Colombia, demasiado tesa en su materia.

pero intuía que debían haber más mujeres ingenieras brillantes en los comienzos de tan ilustre profesión (brindar energía eléctrica confiable y segura a la humanidad, no podía ser sólo tarea de hombres), así que cuando mi orientador me propuso estudiar los filtros activos de potencia, con lo primero que me topé fue con uno de sus aportes: La Transformada de Clarke.

el apellido no me decía mucho, y no me preocupé en un primer momento por conocer el nombre que lo precedía; eso sí, estudié la dichosa transformada y supe qué hacer con ella, para qué se utilizaba y las ventajas que representaba, los montones de cálculos que evitaba. fue de nuevo mi orientador quien, como de costumbre, al calor de un café (un tintico) en el mall de la U. me reveló su nombre y la fama que la precedía. desde ahí la admiré más.

con el paso de los años, esa bella operación algebraica ha ido apareciendo en un montón de artículos y de aplicaciones de sistemas de potencia, electrónica de potencia, calidad de la energía y energía eólica. entonces y solo entonces decidí publicar un post en homenaje a su genio y dedicación en mi blog.

los meses pasaban y el trabajo se acumulaba y se despachaba con rigor de academia, y la idea pasó a engrosar la papelera de asuntos pendientes de mi cabeza. hasta hoy. así que aquí vamos:

Edith Clarke fue la primera ingeniera electricista y la primera profesora de ingeniería eléctrica de la Universidad de Austin, Texas. proveniente de Maryland, nace en 1883 en el seno de una familia compuesta por nueve hermanos, pero quedó huérfana al cumplir los 12. se graduó a los 16 años sabiendo tocar un poco el piano, hablando un francés básico y conociendo sobre literatura inglesa, historia y latín, no obstante decidió estudiar matemáticas y astronomía. se graduó a los 18 y en 1908 se muda para San Francisco a dar clases particulares de matemáticas y física en la primera escuela de señoritas de esa ciudad.

sin embargo quería ser ingeniera, así que se inscribe en ingeniería civil en la universidad de Wisconsin en 1911, trabajando en el verano como asistente de cálculos en AT&T, pasando luego a dedicación de tiempo completo y dándose a conocer como la gerente de un grupo de “mujeres computadoras” quienes realizaban cálculos para el Departamento de Ingeniería de Transmisión y Protecciones en la Primera Guerra Mundial. durante ese tiempo también estudió radio en Hunter College e ingeniería eléctrica en la Universidad de Columbia.

eventualmente, Edith se matriculó en el programa de Ingeniería Eléctrica del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) y en 1919 se convierte en la primera mujer en obtener el título de Maestría en Ingeniería Eléctrica de dicha institución con una tesis titulada “Comportamiento de una línea de transmisión artificial irregular cuando la frecuencia se incrementa indefinidamente”.

desde 1919 hasta 1945 trabajó para General Electric Company, siendo contratada originalmente bajo el cargo de “Calculadora” (Computer). deja GE por un año (corre ya 1921) para enseñar física en la universidad femenina de Constantinopla en Turquía. En ese mismo año, Edith también presentó una patente para una calculadora gráfica que se utilizaba para resolver los cálculos de líneas de transmisión de energía eléctrica. en 1922 GE la reconoció oficialmente como ingeniera electricista asalariada.

en 1923, publicó su primer artículo titulado “Calculadora para Líneas de Transmisión”, siendo la primera mujer en presentar un artículo en el Instituto Americano de Ingenieros Eléctricos (AIEE, por sus siglas en inglés, ahora IEEE) en 1926.

En 1928, presentó un artículo en la AIEE en donde extendía el método desarrollado por C. L. Fortescue sobre el uso de circuitos equivalentes simétricos (secuencia positiva, negativa y cero) para el análisis de circuitos trifásicos desbalanceados. la anécdota o el rumor histórico cuenta que en realidad presentó este nuevo método (la Transformada de Clarke) porque Fortescue le robó su primer método y lo presentó como suyo. en lugar de enfurecerse y demandarlo, al igual que solía hacer Tesla con sus patentes, cuando otros se los apropiaban, decidió guardar silencio e inventar un método mejorado.

en su artículo, Edith Clarke extendió el método para analizar dos o más fallas simultáneamente y mencionó que el uso de un analizador de red electromecánico que podía ser utilizado eficientemente para resolver esos problemas. en marzo de 1931 la AIEE consideró su artículo sobre el método de componentes simétricas como un avance significativo en la ingeniería de protecciones. como si fuera poco, publicó un libro de texto en dos volúmenes (1943 y 1950) titulado “Análisis de Circuitos en Sistemas de Potencia de CA” que se convirtió rápidamente en uno de los libros más utilizados por los estudiantes de ingeniería y obtuvo otros dos patentes en transmisión de potencia eléctrica y circuitos.

James Brittain escribe acerca de ella: “la carrera de ingeniería de Edith Clarke tuvo como tema central el desarrollo y la difusión de métodos matemáticos que sirvieron para simplificar y reducir el tiempo empleado en cálculos laboriosos para resolver problemas en el diseño y operación de grandes sistemas de energía eléctrica, se convirtió en una autoridad en la manipulación de funciones hiperbólicas, circuitos equivalentes y análisis gráfico”.

Edith fue la primera mujer en presentar un documento ante el Instituto Americano de Ingenieros Eléctricos (AIEE), en 1926. su artículo sobre “Estabilidad en Estado Estacionario en Sistemas de Transmisión” describía una técnica matemática para modelar un sistema de potencia y su comportamiento en las líneas de transmisión cada vez más largas, las que se hacían cada día más comunes, facilitando el análisis a los ingenieros.

entre 1923 y 1945, Edith publicó un total de 18 artículos técnicos. en 1941 uno de sus artículos fue galardonado por la AIEE con el Primer Puesto y fue Artículo del Año pues “fue el primer examen matemático de líneas de transmisión de más de 300 millas de largo, y el primero en usar un analizador de red para obtener datos”.

luego de renunciar a GE, en 1946 acepta ser profesora de ingeniería eléctrica en la Universidad de Maryland, convirtiéndose en la primera mujer profesora de ingeniería del estado de Texas y quizás de todos los Estados Unidos. en 1948 Edith Clarke se convirtió en la primera mujer elegida como “Fellow Member” de la AIEE, hoy IEEE. durante ese tiempo, sirvió también de asesora en el diseño de muchas represas para hidroeléctricas en el Oeste de ese país. al retirarse por segunda vez en 1956, Edith ya era reconocida como una autoridad en el área de sistemas de potencia.

en el 2003, entra póstumamente en el salón de la fama de mujeres de Maryland y en enero de 2015, obtiene un reconocimiento más al ser elegida para el Salón de la Fama de Inventores Nacionales (National Inventors Hall of Fame -NIHF), un grupo selecto de alrededor de 500 ingenieros y científicos cuyos logros tecnológicos cambiaron la historia de los Estados Unidos y del mundo, todos hombres, excepto ella y la física Katherine Blodgett. codeándose con nombres como Edison, Tesla, los ganadores del nobel Irving Langmuir y Charles Brush, quien diseñó la primera turbina eólica, William Coolidge, quien revolucionó la máquina de rayos X, así como Robert Hall y Nick Holonyak, pioneros de la tecnología de LED.

Edith Clarke pasó sus últimos años en su granja familiar en Maryland y falleció en Octubre de 1959 a la edad de 76 años. en una profesión dominada por grandes hombres, ella supo, en una época aún más complicada que la nuestra, hacerse a su lugar de privilegio y obtener un merecido reconocimiento, gracias a su inteligencia, tesón, genialidad y sobretodo humildad.

Algunos enlaces en los que me basé para escribir este post biográfico:

aquí, acá,  acá,  acullá y más allá

y tantas cosas

y tantas cosas que ya no despiertan interés
tantas que nos causan desidia y flojera
un cansancio infinito

explicaciones innecesarias
inútiles burocracias
trámites engorrosos
que buscamos evitar

personas que no deseamos ver
vidas de las que no queremos ya saber
más nada

la felicidad de la ignorancia
la fría calma de la tumba
el olor a humo
los restos

las cenizas

y caeré de nuevo (and fall again)

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Por: Anna Now.

siglos siento en
nuestros unidos labios
urgidos
de vida y profundidad,
recuerdos de viejos puertos,
ricas montañas,
ondulantes verdes
brillantes olivares
prontos para la cosecha.

soy un viejo
templo derruido
hace mucho
mi belleza se destiñe
como un viejo mosaico,
mi corazón
un roto
sendero empedrado.

No puedo llegar a ti
desde estos derruídos
muros y amarte,
no puedo ofrecerte elogio alguno,
mi lengua ha sido
abandonada,
soy tan sólo estas ruinas
inútiles y olvidadas.

Pero tal vez si tu
tiernamente excavais
mi corazón de entre
estos restos decadentes
me levantaré
y
caeré de nuevo.

Post original en inglés, aquí

Lo que el Doctor dijo (What the Doctor said)

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Por Raymond Carver

él dijo que eso no se veía bien
él dijo que lucía mal, muy mal, de hecho
él dijo, conté treinta y dos de ellos en una sola bocanada
antes que dejara de contarlos
yo dije, estoy feliz de no querer saber
sobre cualquier cosa que esté allá
él dijo: tu eres un hombre religioso de los que se arrodilla
en los bosques y te dejas ayudar
al llegar a una cascada
cuando la niebla sopla contra tu cara y tus brazos,
te detienes y pides comprensión en momentos como esos?
yo dije, aún no, pero intento empezar hoy
él dijo lo siento mucho, en serio, él dijo
yo quiero tener otra clase de noticias que darte
yo dije Amén y él dijo algo más
que no capté y no se ya qué hacer
no quiero que él tenga que repetírmelo
y tener que digerirlo completamente
sólo lo miré por un minuto y él me miró a su vez, fue entonces
cuando me levanté y estreché la mano de este hombre que acaba de darme
algo que nadie más en la tierra nunca me había dado,
puede que incluso le haya agradecido, pues la costumbre es muy fuerte

Carta a Doris Salcedo

Tejiendo Memoria

Carta a Doris Salcedoimg_3607Señora Doris Salcedo,

Hace un par de días, estuve colaborando en su más reciente obra “Sumando Ausencias”. Apenas llegué al Museo de la Nacho, me explicaron que debía escribir los nombres de las víctimas del conflicto con cenizas, sobre una tela blanca y por supuesto, dándole una apariencia efímera a cada letra.

No puedo negar que inicialmente lo vi como un acto potente, pues antes de llegar me había informado sobre lo que haríamos y sabía que cada uno de los  nombres correspondía a un muerto o a un desaparecido. Sin embargo, al poco tiempo de estar en eso, su afán por sacar no sé cuántos nombres al día le restó toda la solemnidad al asunto. Si bien no teníamos que trabajar a paso de tortuga y a muchos nos estaban pagando por estar ahí, un gesto tan simple como dirigirnos la palabra para generar una…

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Plegaria por la gran familia (Prayer for the great family)

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Por: Gary Snyder

Gracias a la Madre Tierra, que navega a través del día y de la noche–
y a su suelo: rico, raro y dulce
en nuestra mente que así sea.

Gracias a las Plantas, la hoja de cara a la luz cambiante del sol
y sus raíces de finos vellos: quietas a pesar del viento
y la lluvia; danzando en el fluyente grano espiral
en nuestra mente que así sea.

Gracias al Aire, que orienta al rápido Vencejo y al silencioso
Búho al amanecer. Hálito de nuestra canción
claro espíritu de brisa
en nuestra mente que así sea.

Gracias a los Seres Salvajes, nuestros hermanos, que enseñan secretas
libertades y caminos; y comparten con nosotros su leche;
perfectos, valientes, conscientes
en nuestra mente que así sea.

Gracias al Agua: nubes, lagos, ríos, glaciares;
empozada o emanada; fluyendo a través de todo
todos los cuerpos de salados mares
en nuestra mente que así sea.

Gracias al sol: pulsante luz cegadora a través
de los troncos de los árboles, a través de las nieblas, de cálidas cuevas donde
duermen osos y serpientes — él que nos despierta–
en nuestra mente que así sea.

Gracias al Gran Cielo
que sostiene billones de estrellas — y va más allá de ello–
allende todos los poderes, y pensamientos
y sin embargo, está dentro de nosotros–
Abuelo Espacio
La Mente es tu esposa.

que así sea

Luego de una plegaria Mohicana.