carnivale

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sentado sobre el césped mirando el carnaval, aguzando los sentidos, olfateando el aire esperando algo que transforme mi soledad en nuevas experiencias.

recordando otras épocas en las que esta fiesta sí era mía, allá en el campus cósmico, donde la camaradería era lo natural, lo recurrente.

ahora solitario, oteando nuevos rostros, abriéndose ante las posibilidades que se muestran cuando preguntas por ganjha y aguardiente

chicos desconocidos, amables jovencitas, conversadores compulsivos, todos bebemos y fumamos mientras hablamos de esto y de aquello, sorprendentemente los temas se hilvanan y varían de manera extraordinaria, datos, reflexiones, puntos de vista concurrentes.

la cachaza, el baretico y los incontables derbys, las risas, las miradas cómplices y anodinas. el agradecimiento mutuo por el instante pleno entre la noche de viernes en la “ciudad blanca” libre y anarquista.

la despedida breve, el intercambio de los números, la partida solitaria, el frío de la noche y el último cigarro, la llegada al hogar, la buena música de siempre… la resaca que desde ya se entrevé pero que no preocupa, la felicidad efímera de los dulces sucedáneos

 

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di- vagaciones en clave de ser (enero – I)

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primeros nueve días del año. con cada ciclo que se cierra la espiral da otra vuelta más y dicen que uno crece otro poquito. plenos nueve días de una vacación que se suma por un lado, a otro sinfín de fiestas repetidas hasta el cansancio, pero qué más da, puesto que por el otro lado, son cada vez distintas y únicas; siempre pletóricas; extremas hasta la enfermedad; de cafetín y de licor de contrabando, buenos vinos tintos para brindar en noche vieja (faltaría más), abrazos y abrazos para dar y convidar, turistas y nuevos amigos que conocer, viejos amigos que saludar y otros que al no estar presentes se añoran.

de repente esa semana mágica se acaba, así como comenzó. un ciclo que se cierra en medio de otro más grande que apenas empieza y así es con todo. quiero en este punto recalcar que durante mi viaje de retorno sonó “el ciclón” de los Cafetacvba más de un par de veces mientras yo trasegaba raudo por el eje cafetero: cielos azul celestes y nubes blancas, infinitas tonalidades de verdes, pura exhuberancia, los nevados impertérritos al fondo coronando el paisaje, completando la visión, la majestuosidad de la pacha mama por doquier. y para corroborar aún más esta disertación yo mientras tanto meditaba  y recordaba sobre mi temporada de Universidad en estas tierras que ahora son fugaces, transitorias; en cómo cerré ese ciclo y qué dejó de provechoso para mi: los buenos amigos que sobreviven aún, los que se han ido, y secretamente – casi que inconscientemente- me proponía conservar de la mejor manera posible esas relaciones y crear muchas más, crecer con todos y profundizar los lazos que nos unen. es decir, recorrer en compañía por aquella espiral de la existencia.

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buenos propósitos que se sentencian en la última noche del año y que se tratarán de cumplir a lo largo de éste que comienza. se da otra vuelta de tuerca al mundo se asegura el infinito tornillo otro poco con una rosca de 365 días de diámetro. es ya el trigésimo tercer giro de la rueda de mi ser, se acerca además la mítica edad del Mesías, pero yo ya he hecho realidad el más importante de los milagros: el estar vivo y sobrevivir a pesar de los embates, a pesar de los envites, de las más que seguras zozobras que al final no fueron, de las inevitables caídas hacia obscuros abismos – fauces de lobos hambrientos, horrores fantásticos de alcances insospechados-.

al final deste ciclo también te preguntarás ¿cuál es el balance? y deberá ser mayor que cero. sino, ¿para qué vale la pena seguir?. en resumen, seguir haciendo realidad este milagro que eres, que ya es bastante. y cuestionando aquella realidad a cada instante, siempre, todo el tiempo, faltaría más.

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ahora no pormenorizaré mis propósitos, ya os iréis dando cuenta dellos. ya los veréis y por supuesto, se los haré saber, cómo no. que todo siga confluyendo, conspirando-sé. lo sé. pura fe del carbonero, pero lo bueno es que más temprano que tarde este minero obtendrá el oro, ya verán.

apenas es enero, nueve primeros días del año. no del señor, sino mío. a su diosito católico no me lo banco (para decirlo con los argentinos, y pensar que ellos sí se aguantan al Diego, en fin). que todo siga conspirando como hasta ahora. se los reitero. que no es otro ciclo hombre, es “el ciclón”. – detengan esta vaina, ¡jajaja! ya se terminó la cuartilla, hasta pronto.

Así habla el dios de Spinoza (panteísmo)

“Deja de rezar y disfruta de la vida, trabaja, canta, diviértete con todo lo que he hecho para ti. Mi casa no son los templos lúgubres, oscuros y fríos que tú mismo construiste y que dices que son mi morada. Mi casa son los montes, los lagos, las playas. Ahí es donde vivo. Deja de culparme de tu vida miserable. Yo nunca dije que eras pecador y que tu sexualidad fuera algo malo. El sexo es un regalo que te he dado para que puedas expresar tu amor, tu éxtasis, tu alegría. No me culpes de lo que te han hecho creer. No leas libros religiosos. Léeme en un amanecer, en el paisaje, en la mirada de tus amigos, en los ojos de un niño. Yo te llené de pasiones, de placeres, de sentimientos, de libre albedrío. ¿Cómo puedo castigarte si soy yo el que te hice? Olvídate de los mandamientos que son artimañas para manipularte. No te puedo decir si hay otra vida. Vive como si no la hubiera, como si esta fuera la única oportunidad de amar, de existir. Deja de creer en mí. Quiero que me sientas cuando besas a tu amada, acaricias a tu perro o te bañas en el mar. Deja de alabarme. No soy tan ególatra”

Así habla el Dios imaginario de Baruch Spinoza, filósofo panteísta del siglo XVII, judío sefardí, fundador de una escuela mística de la que se han nutrido hippies, gurús, vendedores de semillas de calabaza y otros profetas de la moderna espirtitualidad. Si existiera un dios tan esteta y se hiciera visible, se le podría exigir que explicara el dolor de tantos inocentes, los millones de niños que mueren de hambre, la violenta depravación de muchos hombres con las mujeres, el instinto de matar que ha inscrito en las entrañas del ser humano. El Dios de de Spinoza fluye sobre los verdes valles, sobrevuela las cumbres de nieve, se confunde con los ríos incontaminados, con los delfines azules, con las risas de los niños. Pero el mal no se corresponde con esa belleza. Ese Dios nos dice: ¿Me vais a decir a mí cómo hacer mi trabajo? Yo soy puro amor. Entonces, tendrá que explicarnos por qué allá donde vuelves el rostro no encuentras en este perro mundo más que maldad, guerras, basura moral, lágrimas y sangre de inocentes, que también forman ríos y mares.

Por Manuel Vincent
El País
Tomado de la separata Lecturas, del Tiempo Noviembre de 2012

mi esperanza de Paz

Negociar la paz es luchar tenazmente por un sistema de salud decente y eficiente, es exigir igualdad social, es tener una educación gratuita e incluyente, es redistribuir las tierras arrebatadas a sangre, fuego y machete por los actores del conflicto y es también perdonarlos y perdonarnos, en pos de ese futuro de tranquilidad y bonanza. Es además admitir que errores y horrores los hubo de parte y parte; es asegurar una re inserción con capacitación para que los ex militantes no vuelvan a delinquir… es eso y mucho más que ni yo mismo alcanzo a divisar en su totalidad y magnitud; es incorporar a la vida política por la vía democrática a esa voz armada que desde hace más de 50 años representa -lo quieran o no admitir- a muchos colombianos desplazados, pobres y apaleados, expulsados, desheredados, silenciados, usados como carne de cañón.

Todos somos incrédulos y escépticos en diferentes grados, el pasado nos ha dado muestras de que esta vez el asunto pueda no ser alentador… pero yo prefiero creer, desde mi escepticismo natural hacia este (narco) estado de derecho y hacia esas (narco) guerrillas (ex) socialistas y hacia esos sádicos y desalmados (narco) paramilitares, de que esta vez sí seamos capaces de aprender, entender y re evaluar esos errores y aceptar humildemente dónde y por qué fallamos (todos los colombianos, usted y yo incluidos) y hacer las cosas como deben ser: sin demasiadas expectativas, con humildad y prudencia, sin demasiados medios parcializados o comprados entrometiendo las narices, atizando la hoguera, alentando la guerra que a muchos les da de comer.

La paz es posible si podemos perdonar sin olvidarnos de todas y cada una de esas víctimas anónimas que han caído por décadas, es posible si contamos con una memoria y una reivindicación histórica de todas esas víctimas inocentes -provengan del bando que provengan-, porque todos son compatriotas. Es una lástima que no alberguen perdón en sus corazones. A los niños también los recluta la policía y los paramilitares; la corrupción en el estado colombiano proviene -en un porcentaje altísimo- de una maquinaria de (ultra) derecha.

¿No creen, no anhelan que los representantes escogidos por el Gobierno, por las FARC y por el ELN serán capaces de no repetir lo que la corruptela -mal llamada- civilizada ha hecho con los recursos del estado, con sus impuestos y los míos? Porque, qué sean narcotraficantes no los convierte automáticamente en una mafia, cómo sí han habido mafias de políticos y gente prestante y educada como los Nule: la mafia de la contratación, la mafia de la salud, la mafia de las pensiones, y excesos por parte de las fuerzas armadas legales (falsos positivos, macabras alianzas para masacrar civiles indefensos), más aún cuando han sido ellos los guerrilleros los que han estado por décadas en el monte viendo como mueren por difteria o fiebre amarilla o dengue hemorrágico, la gente más pobre de este país, mientras vagan sin tierra, desplazados por los terratenientes, ganaderos, palmicultores, petroleros, etc. moviéndolos como peones de ajedrez. Es fácil pues creer que sólo son bandidos los que están en el monte, ese ha sido nuestro gran error; los bandidos están también en el congreso, en los bancos, en los medios, son quienes administran una justicia amangualada interesada, parcializada, por eso hay que darles voz también a ellos -a los bandidos-, porque se debe ser incluyentes, se debe no sólo quitarles las armas, hay que darles voz y voto, es un deber de la democracia.

Ya estuvieron -y siguen estando- los paramilitares en el congreso, eso es un secreto a voces, entonces ¿cómo pretendemos gestar la anhelada paz si acallamos las voces que ellos representan? porque las representan así no nos guste, y si bien ya no tienen un poderoso ejército de 24 mil hombres como hace años, aún son 8 mil (si, con su demagogia y su retórica socialista, anquilosada y anticuada), pero yo me pregunto ¿será que todos están en ahí a la fuerza?, ¿será que todos son niños reclutados contra su voluntad?, ¿será que todos son mercenarios pagados con el sucio dinero del tráfico de drogas?, ¿no será más bien que no tienen otra alternativa honesta que los saque del conflicto y que la democracia participativa ha sido incapaz de implementar? y quienes están en medio del combate ¿será que tienen otra opción diferente si en sus pueblos y caseríos no hay una presencia sólida de ese estado para que puedan optar por no ingresar en las filas de esas guerrillas y si alcanzar cupos en colegios y escuelas sin pagar un peso, o tener un trabajo bien remunerado?

La paz si es educación, si es salud, si es justicia social, si es restitución y redistribución de tierras; porque este conflicto se podrá acabar o ganar mediante la victoria militar, pero la violencia seguirá y es seguro que si esos acuerdos no se logran, la guerra seguirá. La paz debe acabar con esta guerra y con las guerras futuras pues, si se hacen las cosas a medias todo será un fracaso.

Y es claro, mientras se dialoga sobre el cese al fuego y se prepara la agenda de negociación, hay ya estructurados por parte del gobierno proyectos de ley como el Marco legal para la paz, reformas al sistema de Pensiones, reparación integral de las Víctimas, restitución de tierras, reforma a la Salud; reformas que si bien tienen falencias y debilidades, son señales que a la Guerrilla le muestran una intención de lograr una paz fuerte y duradera.

Además no podemos saber lo que ellos (las Guerrilas) están negociando, pero sí podemos saber lo que quisiéramos exigir, porque nosotros también somos colombianos y también sufrimos de una u otra forma y en uno u otro grado esas mismas carencias. La agenda es secreta, las negociaciones también, afortunadamente, porque si no lo fueran, afuera están ya las hienas hambrientas listas a lanzar sus zarpazos y mordidas, dispuestas a arrebatarle a los negociadores esa paz recién nacida y sacrificarla al dios de la guerra para crear una violencia nueva que ahí si -quien sabe por cuánto tiempo más- nos azotará sin clemencia.

Me gusta leer sobre las Distopías porque presentan el lado obscuro del totalitarismo y el deseo de control que el poder puede llegar a lograr, pero prefiero ser utópico porque es mi forma de albergar un poquito de esperanza en la especie humana. Negociar no es ceder, negociar es conceder. Las Utopías se nutren de los ideales, las utopías son las que mueven el corazón de la humanidad.  Esto demuestra es que este paso es necesario darlo bien, lo más completo posible, porque si bien la Guerra es una infamia, una Paz mezquina y desigual es mucho peor, mucho más lesiva para ese sueño, para ese modelo de país que queremos heredar a las generaciones futuras.

* Las imágenes son autoría de Pawla Kuczynskiego.  Nacida en 1976 en Szczecin, se graduó de la Academia de Bellas Artes en Poznan,  especializándose en los gráficos.  Desde 2004 produce ilustraciones satíricas y hasta ahora ha recibido 92 premios y distinciones.  En 2005 recibió el Premio de la Asociación de Caricaturistas Polaco “Eryk”

el jardín de las delicias

 

el corto lo hace el español Juan Ibañez


¿Por qué elige ‘El jardín de las delicias’?

‘El jardín de las delicias’ es una obra monumental por el contenido que encierra. El Bosco era un pintor muy aficionado a la simbología; le gustaba sorprender, jugar con el espectador, ponerlo en el trance de interpretar su obra, de asimilar ese imaginario que poblaba su cabeza. El jardín nos cuenta mucho del proceso creativo del artista, de la fascinación que produce el génesis, el paraíso, y el desgaste final que es enfrentarte a la obra ejecutada con toda la crudeza, la información y la energía que has volcado. Es una metáfora de la vida, de nuestro tránsito del nacimiento a la muerte.

¿Cómo surge y se desarrolla el guion?

El guión surge de la propia narrativa del cuadro y de esa pregunta que nos hacemos y que queda sin desvelar. Las escenas del cuadro nos hablan de una realidad expresada mediante metáforas, y esas dirigen el texto. Podemos hablar del nacimiento y la infancia como un estadio primitivo en el que la vida transcurre de una forma muy natural, sin intervenciones morales ni éticas en el sentido moderno de acción y reflexión. Cuando pasamos a la etapa intermedia de la adolescencia y la juventud todo se vuelve más salvaje; los sentidos florecen, se ansía la libertad y la ingenuidad nos hace atrevidos. La madurez y posteriormente la ancianidad llevan a cuestionar lo que antes fue incuestionable; a vivir bajo el peso de las convenciones; a aceptar a duras penas que somos mortales y que cada vez estamos más cerca del final. Ahí radica el infierno.

¿Cómo nació la banda sonora?

Estaba la limitante de no tener presupuesto para crear una banda sonora. Teníamos el tiempo en contra y decidimos crearla nosotros a partir de descartes de músicos, de canciones libres de derechos de autor bajo Licencia Creative Commons. Encontramos un espacio donde los músicos suben sus piezas y las dejan para que otros utilicen el material.

la entrevista es de la revista Arcadia y la pueden leer completa aquí

verdades cósmicas (1)

digamos solamente que para este post he compilado textos tomados de aquí y de allá y que he compartido con mi amigo Nicolás y que él a su vez a compartido conmigo en el tuiter con el hash tag de #verdadescósmicas:

“Cada hombre es todos los hombres, cada hombre es un olvido de sí mismo”

“ésta de Calvin & Hobbes: Odia el pecado, ama al pecador #guiñoguiño”

“Somos creadores: creamos nuestra realidad con nuestros pensamientos y emociones”.

“la lectura es el vicio de los despiertos”.

“¿como esa que dice que el Uno está en el Todo y Todo es Uno?”

“La causa de todo sufrimiento es nuestro propio apego o deseo”

“Con lo primero que debo estar de acuerdo es con la voz del Espíritu que mora en mí”

“La última sutileza del diablo es la diferencia entre el infierno y el corazón”

“óyeme hablar sobre el pecado y entenderás que eso es el pecado (hablar del pecado) Jim ”

“somos viajeros en el tiempo con sus correspondientes estaciones transitorias”

” la treta mas sutil de satán es hacernos creer que no existe”

“¡Oh, tú!, velo en todo. La dualidad es el resultado de una falsa visión. Avadhût Gîtâ, II, 16”

“Cada hombre es todos los hombres, cada hombre es un olvido de sí mismo”

“En este camino, ningún esfuerzo es baldío, ni existe posibilidad de desgracia. Hasta el más mínimo progreso supone liberación de tus miedos”

“No pienses que tienes la virtud si antes no has combatido por ella hasta llegar a la sangre. Nilo el asceta, Discurso sobre la oración”

“El silencio también es una opción. Pero a nadie parece importarle ya” Ciorán

“una cascada en sordina conforma la imagen de lo que generalmente llamamos alma… ” Ciorán

días, semanas, meses

días que se pasan volando. casi imperceptible es el paso de la luz a la obscuridad.

el reloj pierde todo sentido cuando no tienes que cumplir un horario. vuelves a lo básico. hambre, sed, sueño, cosas de la fisiología. si te aburres, ahí está el parque, la tarde soleada, los auriculares y un buen libro. caminar con las manos enguantadas y metidas entre los bolsillos del abrigo y fumarte un cigarrillo en silencio mientras la ciudad ruge con furia, es otra alternativa válida. también está el cine, así ahora no esté bien visto entrar a ver películas solo, entonces puedes encontrar algún cine club decente que no proyecte sólo los éxitos de taquilla. en bogotá los museos son una buena alternativa cuando llega el fin de mes. todas actividades diurnas y solitarias. en compañía viene bien un almuerzo, o un café bien conversado, tomar cervezas y escuchar rock en algún bar que sea como tu segundo hogar. tu casa o la de los amigos también viene bien. eso si, que se pueda fumar y beber y poner música por tandas: variadita, con buen ritmo, con suin, con clase. se entiende.

cuando te das cuenta, es viernes. lo notas por detalles pequeños como una factura vencida o algún programa de radio. entonces salir es más que una cuestión de decisión, se vuelve algo monetario. hay que ser inventivo y revisar bien la agenda telefónica. aunque sepas que son pocos con los que puedes contar por unas horas, siempre hay lindas sorpresas. los domingos son horribles y en mi caso prefiero dormirlos en casa de algún pariente. conversar un rato ya entrada la tarde y regresar en el transporte público en la noche.

los lunes pasan desapercibidos y el resto de días de la semana igual, a veces sientes que han pasado semanas, meses. y efectivamente es así. han pasado semanas, meses. así se va la vida, como agua que corre entre tus manos de nuevo hacia un océano de recuerdos y experiencias. de repente, así de buenas a primeras todo vuelve a comenzar: trabajo, casa, trabajo, viernes, farra, finde, trabajo casa, trabajo.


pero mientras eso sucede, yo disfruto de mi propia compañía (si bien a veces me aburro y entonces naufrago en la web), de mis hábitos, manías y cómo no de los amigos. también de la soledad en las noches y sobretodo de pasear sin motivo aparente mientras los demás se inclinan en sus cubículos concentrados frente a un computador, o lo que sea que tengan que hacer (como yo también lo he hecho) y entonces lanzo un suspiro de alivio porque no tendré dinero pero tengo tiempo libre. mucho tiempo libre y vaya si lo he sabido aprovechar. cuando lo desperdicio, escribo bobadas en tuiter y me cuelgo de FB por horas, o vengo para acá a escribir, a desahogarme como siempre.

losing a friend

You’re losing a friend
You got it all wrong
I’ts not about revenge
But you’re losing a friend
I didn’t see it coming
With my head stuck in the sand
But now I’m loosing a friend
And it’s keeping me up
It’s the ribbons I tied
I would rather just die
Go to hell and crawl back
Than let you go
You’re losing a friend
You jeopardise me
Bad bad blood on your hands
And see, you’re losing a friend
I’m fickle and I’m vain
And you trick me over and over again
And now I’m losing you
And it’s killing me
It’s the strings that I tie
I would rather just die
Go to hell and crawl back
Then let it all go
My mistake
To lose you
Oh no, oh no!
So this the end now
I’m losing you
Oh, look at you!
Look what you’re wasting
You’re losing a friend
Oh no, oh no!
I’m losing a friend
Oh, oh oh no

el corazón es un cazador solitario (13)

bogotá y sus tardes soleadas y tranquilas, los ensueños de quietud absoluta se develan en una banca al otro lado de la ciudad universitaria. trasiego el campus solitario entre ondas radiales que resuenan en mis tímpanos, aguzados dilectantes de sonidos noventeros que vuelven la cabeza atrás: ¿qué me queda sino una pequeña colección de recuerdos felices?

¿esquiva felicidad hacia dónde te deslizas, en qué oscuro y recóndito rincón te has ocultado? vestimentas de azahar, alas de una cabeza que se resiste a la gravedad, sutilezas de oriente embotelladas, destiladas en rancios alambiques, retortas alquímicas en las que el sucedáneo ya se presiente…

abordo el autobús rojo de delgadas líneas amarillas y me muevo casi sin pensar. sin querer queriendo me voy con las brisas de la tarde hacia el encuentro eternamente postergado, dilatado hasta el mísmisimo confín de las eras, al borde extremo del ser. ladrillos color pizarra que se deshacen en manchones grisáseos salpicados de azur, etéricos alborotos intermitentes que provocan sinestecias entre lo que puede suceder y lo que efectivamente termina sucediendo.

cobres y cuerdas resuenan en la delgada noche de mercurio, amarillentas luces y movedizas formas que se evaporan entre callejones retorcidos y estrechos, húmedos y relucientes serpenteando entre la ciudad que se niega a dormirse, desesperanzada de toda quietud, y el jazz se cuela entre los cortinados y los tentempiés, y las notas son un amasijo de palabras y sentimientos que se reducen hasta no ser sino una pequeña piedrita renal que se expulsa en la siguiente micción.

ahora, con la resaca matinal y el café con pucho de las 6 30 am, yo divago entre escalofríos y bocanadas de dulce humo azul y me siento un poco más cansado, más enfermo, acaso más infeliz. los clásicos de la época dorada suenan quedo en la tv, yo saco tiempo para mi y para escuchar ese día que se despierta indiferente, insensato, degenerado salvaje y frío, sin alma.

vuelco todo a la página en blanco y me hago el desentendido, pero ya he visto y he escuchado lo debido y lo que no. y entre susurros se develan verdades de a peso, de a centavos, que van desapareciendo con los tímidos rayos de sol. yo me pongo mi máscara y actúo de nuevo mi mejor papel de anfitrión, sonrío, comparto, mientras me quiebro de nuevo por dentro. la dulce sensación de cordialidad y camaradería me hace pensar en las chicas que están aquí. tres examores: una, madre de dos creaturas, una soltera, otra una bella flaca recién casada. a todas las quice, todas terminaron de amigas. conclusión: forever alone en negrita, cursiva y subrayado. la menor (la cuarta y que si es mi amor), la quinceañera, es mi prima, como una hermanita que ya creció y anda rockeando y loqueando con su primo mayor. humo, aromas de exóticas yerbas hidropónicas, música, cervezas, calidez de conversaciones susurradas en callejones que serpentean hacia la noche.

dias de rock, ska y reggae. yo pienso en que al final es como en el poema Multidudes del spleen de Baudelarie, de cómo “a pesar de todo” y “en medio de”, yo sigo tan solo entre muchedumbres atareadas, con el corazón destruído y la soledad deslizándoseme entre las venas. voy a ir a tomar el sol, cantar, bailar y fumar y prometo olvidarme de todo, estar pero no estar, o estar ausente, fuera de mí, sin dejar de ser deferente y amable, al fin de cuentas ya se sabe que el corazón es un cazador solitario