(Con) ciencia

por que si algo he aprendido en estos años es que ha sido la ciencia precisamente la que siempre ha estado supeditada, por no decir arrodillada, a dos fuerzas maquiavélicas: la fuerza militar y la del capital.

han sido los milicos y los industriales los mecenas de los grandes cerebritos… desde muchísimo antes de Ampere hasta el MIT se ha ido cosiendo ese sucio entramado de patentes, vacunas, experimentos, tecnologías, puestas en bandeja de plata al mejor postor.

y puesto que nos es lícito preguntarnos tanto por el “por qué” como por el “cómo”, también se debería cuestionar por el “para qué” y el “para quienes”, que la relación no sea una mera linealidad costo-beneficio (causa-consecuencia); a ver si somos los científicos/investigadores de estas tierras, de este nuevo mundo, quienes ponemos por delante, por sobre todas las demás cosas (importantísimas, que ni se diga) la responsabilidad ambiental y la incursión social en cada uno de nuestros pequeños aportes en pos de una mejor sociedad.

¡no más ciencia para la guerra, no más ciencia para el capital multinacional (farmacéutico, químico, de transporte, energético)!

como leí por ahí en una de tantas frases que circulan en internet, cuando pienses en tu próxima investigación, reflexiona: “si los pobres no pueden acceder a ello, no es ni innovador ni revolucionario y por lo tanto no me interesa”.

la nueva ciencia está por hacerse, todo puede ser rediseñado, reconstruido después de deconstruirse. me encanta imaginar las infinitas posibilidades que nuestras mentes serán capaces de inventar y de aplicar si ponemos por delante de todo los dos preceptos de inclusión social y de responsabilidad ambiental.

Far Arden

un bello poema acerca del fin de la guerra, en la voz de Jim, el Poeta Eléctrico, acompañado al piano por Eric Satie – Gymnopèdie No.1. Cantemos entonces con el Rey Lagarto:

“Poor pretentious soldier, come home…”

– And so I say to you –

The silk handkerchief
was embroidered in China or Japan
behind the steel curtain
and no one can cross the borderline
w/out proper credentials.

This is to say that
we are all sensate and occasionally sad
and if every partner in crime
were to incorporate promises in his program
the land might end and all our friends
would follow another program.

Who are our friends?

– I know you love me to talk this way –

Are they sullen and slow?
Do they have great desire?
Or are they one of the multitude who…
walk, doubting their impossible regret.

Certainly things happen
and reoccur in continuous promise.

All of us have found a safe niche
where we can store up riches
and talk to our fellows
on the same premise of disaster.

But this will not do.
No, this will never do.
There are continents and shores
which beseech our understanding.

Seldom have we been so slow.
Seldom have we been so far.
My only wish is to see
Far Arden again.

– And this next part will be done
on a woman’s voice –

The truth is on his chest.
The cellular excitement
has totally inspired
our magic veteran.

And now for an old trip.
I’m tired the night.
I want the old forms to
reassert their sexual cool.

My friend is just – you know –
And this morning before I sign off
I would like to tell you about
Texas Radio and the Big Beat.

It moves into the perimeter
of your sacred sincere and dedicated smile
like a calm veteran
of the psychic war.

He was no general
for he was not old.
He was no private
for he could not be sold.

He was only a man
and his dedication
extended to the last degree.
Poor pretentious soldier,
come home.

Jim Morrison