3 horas 16 minutos y 30 segundos

charles-bukowski

Se supone que soy un gran poeta
Y tengo sueño por la tarde,
Sé que la muerte es un toro gigantesco
Dispuesto a embestirme
Y tengo sueño por la tarde.

Sé que hay guerras y hombres que pelean en el ring,
Sé que hay buena comida, buenos vinos, buenas mujeres
Y tengo sueño por la tarde
Me inclino hacia el sol tras una cortina amarilla
Y me pregunto a dónde habrán ido las moscas del verano,
Recuerdo la muerte tan sangrienta de Hemingway
Y tengo sueño por la tarde.

Algún día no tendré sueño por la tarde
Algún día escribiré un poema que encenderá volcanes
En las colinas que están ahí fuera
Pero ahora mismo tengo sueño por la tarde
Y alguien me pregunta “Bukowski, ¿qué hora es?”
Y yo contesto “3 horas, 16 minutos y 30 segundos”.
Me siento muy culpable, me siento asqueroso, inútil,
Demente, tengo sueño por las tardes
Están bombardeando iglesias, bien, eso está bien
Los niños montan ponies en los parques, eso está bien
Las bibliotecas están llenas de miles de libros sabios
Hay música grandiosa encerrada dentro de la radio
Y yo tengo sueño por la tarde,
Tengo una tumba dentro de mí diciendo
“Bah, deja que lo hagan los demás, déjales que ganen,
Déjame dormir”

El ingenio está a oscuras
Barriendo la oscuridad como una escoba
Me voy donde han ido las moscas en verano
Intentad atraparme.

a una mujer

wall art - Bogotá DC
wall art – Bogotá DC

Por: Paul Verlaine

A usted, estos versos, por la consoladora gracia
De sus ojos grandes donde se ríe y llora un dulce sueño;
A su alma pura y buena, a usted
Estos versos desde el fondo de mi violenta miseria.

Y es que, ¡ay!, la horrible pesadilla que me visita
No me da tregua y, va, furiosa, loca, celosa,
Multiplicándose como un cortejo de lobos
Y se cuelga tras mi sino, que ensangrienta.

Oh, sufro, sufro espantosamente, de tal modo
Que el primer gemido del hombre
Arrojado del Edén es una égloga al lado del mío.

Y las penas que usted pueda tener son como
Las golondrinas en un cielo al mediodía,
Querida, en un bello día de septiembre tibio.

Sendai

Por Eduardo Padilla

Tengo un sis­mó­grafo junto a la silla giratoria,
un globo ter­ráqueo traspasado de agujas
donde las pla­cas tec­tóni­cas se ahorcan;
tengo un mirador cónico donde el fin del mundo es un diorama
con partes móviles y exquis­i­tas répli­cas de trenes
y cochecitos a escala.

La aguja brinca y baila con el trompo.
La gran ola se mueve y devora a veloci­dad insólita.

Los muer­tos fluyen, se revuelven
en un cos­mos piroclástico.

No hay defensa. Todo corre
menos las piernas,
los relo­jes…

…las moscas son moscas desde siempre.

De su errar derivo
una lec­ción pasmosa
una mod­esta constante
un fru­gal ultraje
y un prismático
temblor-abismo.

esta vieja casona

 

This Old House

how come the stars shine so bright
here in this night it will not end
there’s a boy and a girl
who know all the wrong words

and you and I need no more
it’s so good to be alone with you
it’s so good to be open eyed
they won’t know us anymore when we
once we step back in to
this old house

in this old house
where every door is open
well listen real close
this old house

in this old house
we know there’s more to this than there
the nation of the two
in this old house

this old house is where we
consider it gone and the same
now there were days when we would thought
those guiding stars would shine no more

oh it’s all right when we
we just don’t talk it over
state of rest and the state in despair

it’s so good to be alone with you
it’s so good to be open eyed
and they won’t know us any more
once we step back into
oh this old house

in this old house
where every door is open
we’ll take it real slow
in this old house

in this old house
we know there’s more to this than there
never leave
this old house

oh in this old house
we know there’s more to this than there
never leave
this old house

oh in this old house this old
we know there’s more to this than there
we’ll never leave
this old house

 

Espera

Espera

Aves

Camino por calles muertas

con personas vivas que huelen sacol,

las paredes no dejan de girar,

los colores de mí vómito

dibujan su rostro

en porciones nauseabundas

de felicidades pasadas,

No volver

no llorar

no engullirme sus demonios como fresas

no bailar con sus canciones

quizá  sea la cura a mis delirios.

Tengo un tambor amarillo

resonando en mí entrepierna,

esperar perder la memoria

es enredar todas las aves a mí libro favorito.

tumblr_mp6rvkEykm1qb2bzno1_500

(A algún lector)

Sofía.

Ver la entrada original