Espergesia

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hermano, escucha, escucha…
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.

Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que mastico… Y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de féretro,
luyidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.
Todos saben… Y no saben
que la luz es tísica,
y la Sombra gorda…
Y no saben que el Misterio sintetiza…
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.

To Whom It May Concern – Sixto Rodríguez

Don’t sit and wait,
don’t sit and dream,
put on a smile,
go find a scene,
I’m sure you’d meet
someone who would really love you.

Don’t sit and hope,
don’t sit and pine.
If you’ve been hurt,
make up your mind,
I’m sure you’d find
someone who would really love you.

I don’t know why you sit around,
I only know if love is gone.
Don’t sit alone with your pride.

To whom this may concern to say:
Don’t wait for love to come your way,
don’t waste your time,
make up your mind
and make it happen.

I don’t know why you sit around,
I only know if love is gone.
Don’t sit alone with your pride.
Listen to me and you would see,
just how fine your romance could be.

I don’t know why you sit around,
I only know if love is gone.
Don’t sit alone with your pride.
Listen to me and you would see,
just how fine your romance could be

La mejor solución y vivir de verdad

harry martinson

La mejor solución
Traducción de Octavio Paz

La resignación se encarga de arreglar casi todo:
poco a poco se forma una suave costumbre del dolor.
Eso acontece sin protestas y sin vivas.

Uno se esfuerza hacia arriba
y se acostumbra hacia abajo.

No son las revoluciones, sino las resignaciones
las que han permitido al hombre que viva,
si es que en realidad ha vivido.
Nadie, sin embargo, ha sobrevivido.

Es posible arreglar las jubilaciones,
pero las resignaciones se arreglan sin nadie.
Alivian poco a poco y sin cesar todas las instituciones
de las obligaciones y de las opiniones.
Y el ocaso, sonríe.

Vivir de verdad

Vivir de verdad es atreverse a elegir las propias opiniones
más que permitir que le obliguen a uno a elegir su realidad.
Te aconsejo que vomites por la boca la realidad que odias.
Sueña de buena gana y de preferencia lo que no quiere la época.
Sepárate de lo típico de los tiempos hacia delante y hacia atrás.
Los tiempos venideros están violados y cargados de todas
las cadenas imaginables
sobre todo de las de la utilidad y de las del insípido bienestar
con su acolchada seguridad, de tan poco valor para el espíritu,
y sus cochecitos de juguete para todos.

Harry Martinson

cómo no…

¿cómo olvidar esa corta
pero intensa temporada
de felicidad compartida?

¿cómo desaparecer
tu aroma de mi piel,
tu sonrisa dibujándose
en mi mente y el perfume
que tu cabello dejó sutil
sobre mi almohada?

¿cómo no recordar tu trencita
y la pluma que la adorna,
tus estremecimientos
ante mis torpes caricias,
tus dulces gemidos

y tus dedos acariciando
mi cabello cuando nos debatíamos
en voluntaria contienda
en donde ambos eramos a la vez
víctimas y verdugos?

las gotitas de chocolate
de tus hombros suaves y redondeados
ese coqueto lunar en medio de tu pecho
que invitaba a recorrerte suavecito
con las puntas de mis dedos

los finos vellos rubios que se erizan
al contacto de mi boca traviesa
sobre tu rostro sonrosado
mis manos entrelazadas con las tuyas
el calor de nuestros cuerpos cansados
el abrazo que nos funde y hace un solo ser

y toda esa otra intimidad con luz de día
la conversación fútil mientras todo despierta
el desayuno frugal, la pereza sabatina
tu y yo reconociendo al otro
bajo el frescor del agua tibia

¿cómo olvidar nuestras despedidas
y todos los abrazos, los tentempiés
las noches de juerga, las cervezas, los cócteles
los silencios y las palabras que nos unieron
y que finalmente nos separan, tal vez para siempre?

¿cómo borrar los errores, el miedo
al fracaso y todo el dolor que nos causamos?
¿cómo recortar tanta distancia?
¿cómo acallar tanto silencio?
¿como deshacer tanta culpa?
¿cómo resarcir tanto daño infringido
en medio de toda la querencia?
¿cómo sobrellevar tanto egoísmo,
tanta decepción y tanto rencor?

pero a la vez
¿cómo no intentarlo nuevamente?
¿cómo no tratar, cómo no nadar contracorriente?
¿cómo no rescatar un fragmento
de ese paraíso -ahora- perdido?

¿cómo no luchar por un perdón?
¿cómo no intentar de corazón
volver a vos?

ser lo que antaño fuimos
amigos de esos de verdad
de los que están
al frente del cañón

dispuestos a sacrificar
por el otro incluso
el propio bienestar

dando aliento y ánimos
cuando la cosa se pone grave
contestando llamadas
a medianoche proponiendo
miles de divertimentos
nuevos que probar

avanzando juntos
mirando el horizonte
con valentía

viajando livianos
dejando tanto lastre
y enterrando el pasado

extrayendo oro
del plomo de los días

compartiendo el sendero
de la vida hasta la eternidad

¿cómo olvidar lo que fuimos?
¿cómo no intentar volver a ser
lo que eramos
lo que somos
eso que seremos
si vos y yo queremos?

fin

otro intento más
de volcar todo
hacia la página
en blanco

vamos a ver:
¿por dónde empiezo?

lo más sensato sería comenzar por el final
pero no, sigamos la costumbre y empecemos por el principio:

erase una vez
un par de amigos
que comenzaron a gustarse
entonces lógica y racionalidad
alzaron vuelo
y los dejaron
vivir a sus anchas y felices
por un breve periodo de tiempo

hasta que uno de los dos
quiso dar el paso siguiente…

y el resto es una historia más
de la friendzone
sólo que esta vez no hubo ninguna
zona de amistad

es sólo una historia de cómo dos amantes amigos
se transforman en un instante efímero y profundo
en dos desconocidos repletos de recuerdos en común
con barreras de silencios infranqueables

y cada uno sigue su vida
como si nada