otro muerto en el placard

Me acuerdo como si hubiera pasado ayer, pero hace ya seis años de esto. Estaba en casa, en la pieza donde antes estaba la computadora y ahora duerme Marina, cuando recibí la llamada telefónica.
– Ri, escuchame, tengo que darte una noticia horrible.
– ¿Qué pasó?
– Se murió Barrett. Me enteré recién. Preferí decírtelo yo a que te enteres por internet.
– ….
– ¿Vas a estar bien?
No sé qué balbuceé entonces. Probablemente que sí y que quería estar sola. Colgué el teléfono y miré la foto pegada en la puerta corrediza, esa mirada punzante, enmarcada por ojeras perpetuas, y me di cuenta de que otra vez tenía la imagen de un muerto en el placard. Que otra de las criaturas maravillosas del mundo había dejado de existir, una criatura a la que por algún motivo me sentía vinculada, a través de la música, más allá de las décadas. Inside me I feel alone and unreal. Y lloré.

Quiero decirte soy capaz de pegarle Gigolo Aunt a cualquiera, a costo de no poder sacármela de la cabeza durante días.
Que canté, como vos, If it’s in you, con la voz de la borrachera, a las 4 de la mañana por Rivadavia.
Que alguna vez vi con otros ojos, ojos prestados, balancearte levemente al caminar por una fiesta al aire libre.
Que no sé qué es exactamente un sueño y qué exactamente un chiste.
Que Late Night me estremece cada vez más.
Que me cuesta no cantar Terrapin en esa versión cabaretosa que inventé en la cocina de casa hace ya tantos años.
Y también quiero decirte que yo sí te extraño, y que si pudiera llegar a celebrarte en una sola palabra, ni lo dudaría: Oooooomray!

Por: Rita Gonzalez Hesaynes
Tomado de Aquí

digging holes

My whole life I’ve been digging holes for the ghosts that sleep in my throat
Sometimes I say horrible things, terrible things and I know and I know

Toda mi vida he estado cavando agujeros para los fantasmas que duermen en mi garganta
A veces digo cosas horribles, cosas terribles yo lo sé, lo sé