las crónicas gerrisianas IV (una parada en Rabat)

partí del misterioso Malí con la certeza de saber en qué vórtice se encuentra ahora Leo Le Gris.
fue extraño y maravilloso a la vez. llegar con el sinsabor de la ignorancia completa y despegar de esa hermosa tierra con la certeza de saberlo “vivo” de alguna manera que aún no comprendo bien, pero vivo al fin de cuentas.

es increíble cuánto cambia tu idea sobre la vida y la muerte, sobre el espacio y el tiempo. saber desde el fondo de tu ser que lo que hoy denominamos ciencia no es sino la misma magia ancestral y que aquello que aún no puede ser explicado por ella, no puede sino llamarse fenómeno sobrenatural o fenómeno mágico.

y fueron sobrenaturales las visiones con la cerveza ritual dogon y fue mágico también el siguiente día cuando el hogon se acercó y tomando la bolsa con los objetos de la lista los ordenó, de acuerdo a su sabiduría y ayudándose de nuestro guía sentenció: “aprende bien el orden en que te entrego estos objetos, ese será el orden que deberás seguir para tu viaje. tu sabes desde ya cuál será tu siguiente parada”. se puso de pie y colocándome su morena mano en mi pecho agregó: “no estarás solo en ésta aventura maravillosa, yo estaré siempre junto a ti para lo que puedas necesitar”, y quitándose uno de sus collares de cuentas me lo entregó solemnemente. yo dí las gracias, escribí en mi libreta de notas y también memoricé el orden de los objetos, los regresé a mi mochila y partí hacia el Land Rover Santana que ya encendía motores para llevarnos de regreso hacia Burkina Faso.

nuestro viaje de regreso fue silencioso y meditabundo. mis nuevos amigos franceses debían aprovisionarse para su siguiente inmersión en tierras de niger. yo pensaba que en efecto son unos buenos muchachos y que son aún mejores investigadores: dedicados, eshaustivos, detallistas, pero que aún así algo cortos de miras. y estando en medio de estos pensamientos fue que Michael (Leiris) rompe su silencio y me pregunta así a quemarropa por mi experiencia con el sacerdote y sobre la siguiente etapa de mi viaje.

-¿qué quieres que te diga, amigo?- respondí. – yo solo sigo mi destino, el hugon no hizo sino interceder ante su dios y el espiritu del mijo hizo el resto. ¿qué es el resto? eso es algo que un científico como tú tiene que descubrir, etiquetar y poner un nombre para poderlo clasificar, codificar y de paso simplificar, inclusive hasta el absurdo, hasta el ridículo si es necesario. pero como te he tomado aprecio, te ahorraré el trabajo y te lo diré: tengo que traer de regreso a alguien que está en una de las estrellas de sirio, y eso fue lo que descubrí aquí en esta tierra dogon. así te parezca increíble. y tanto Amen Ya como su sacerdote me dijeron en parte lo que necesitaba saber. ¿y qué es? pues que esa persona está bien, muy lejos de aquí, a años luz de aquí, pero él está vivo y sano y con ganas de regresar y haciendo todo lo posible para lograr su cometido.

– no me parece increíble ni descabellado, sencillamente me parece imposible, ¡pero he visto tantas maravillas en esta travesía que ya no se qué creer y qué no! sólo te deseo que logres tu cometido. fue su respuesta y esbozó una sonrisa cómplice

– opino lo mismo- dijo su compañero, quien venía revisando concienzudamente unos mapas. – éxitos en tu empresa, camarada.

el silencio regresó y el viaje fue llegando a su fin. nos depedimos en la estación de buses con un abrazo fraternal, intercambiamos correos electrónicos y yo volví a mi hotel, tomé una ducha fría, bajé al restaurante, comí una buena cena típica, pero que no tuviera demasiadas grasas, recogí mis maletas y tomé un taxi rumbo al aeropuerto.

el vuelo que debía abordar hacia Barcelona, tenía como escala Rabat y me pareció que sería una bonita parada antes de embarcarme en mi siguiente aventura.

el horizonte se teñía de rojo y yo podía divisar con la última luz del ocaso el estrecho de Gibraltar en lontananza. la azafata anunció el aterrizaje y todo el mundo abrochó sus cinturones, yo tomé la última fotografía y traté de relajarme, porque a pesar de todo, le tengo pánico a los descensos y a los aviones. todo transcurrió sin inconvenientes.

luego, esperando por mi equipaje escucho (maravillosa casualidad) un par de voces femeninas que conversan en un español sudamericano, con marcado acento paisa y no pude evitar voltearme y admirar a un par de chicas (una rubia y otra morena) que en medio de risas discutían su próximo itinerario.

entonces me acerco sumamente intrigado, saludo con un ¡quehubo pues, que hacen uds dos por acá tan lejos de medallo, home! y ellas sorprendidas se miran y se rien como dos ángeles traviesos y responden “¿vos también sos colombiano?, nosotras venimos de vacaciones y cómo es que te llamás?”

nos presentamos. y yo les pregunto si ya tienen hospedaje a lo que en coro contestan que si, que van a una posada tipica marroquí. yo les digo que si no les molesta me gustaría acompañarlas y de paso volver a hablar en español por unos días. ellas estan encantadas por la coincidencia y aceptan de buena gana.

Ximena y Paula, primas hermanas, cómplices y amigas, deciden aceptar en sus planes vacacionales a este personaje y ahora los tres nos dirigimos hacia la posada para disfrutar de la noche marroquí.

Anuncios

4 Replies to “las crónicas gerrisianas IV (una parada en Rabat)”

  1. Genial!!!, no hay elemento que siga con mas interes de estas cronicas que LA LISTA, se que hay muchas cosas que debo saber de ella!!!

  2. Estos son sueños
    que se hacen realidad
    en el puño y el rictus
    del poeta que se sabe
    en su ruta propia
    como el héroe
    único ante
    el juicio divino
    creando armas
    de construcción
    masiva
    y ante todo
    revelandonos
    la parte muy lúdica
    de una búsqueda
    paciente y reposada
    que va con la pasión
    de un orfebre
    quien no concede el permiso
    de rendirse en su labor consciente

    Sigue así literato
    literato de redes
    de electricidad
    de redes sociales
    y poéticas
    como tu las imagines
    así nos gustan
    nos son gratas amigo
    por que nos quieres
    ver mejores
    y se hace realidad
    dado tu ejemplo

    sigue
    con fervorosa
    marcha
    en esa búsqueda
    del alquimista
    marroquí

  3. I’ve been browsing online more than 4 hours today, yet I never found any interesting article like yours. It is pretty worth enough for me. In my view, if all website owners and bloggers made good content as you did, the internet will be a lot more useful than ever before.

¿algún comentario?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s